Carta pastoral de Mons. José María Yanguas: Todos misioneros, también los niños

Queridos diocesanos:

Tras el parón navideño, continuamos con nuestra colaboración semanal, ocupándonos de distintos temas de la vida de la Iglesia. El mes de enero es un mes misionero, ya que la celebración principal del mismo es la solemnidad de los Reyes Magos, la Epifanía, es decir, la revelación o manifestación del gran misterio de la Encarnación a “las naciones”, a los gentiles. A los distintos pueblos de la tierra, representados en los Magos de Oriente, se les anuncia, como dice San Pablo, el misterio escondido en Dios durante siglos, a saber,: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa de Jesucristo, por el Evangelio” (Ef 3, 6).  La estrella que los Reyes Magos vieron aparecer en el cielo simboliza la luz de la fe, la luz de Cristo que nos salva y que hemos de llevar a todos, anunciando su Evangelio. El día de Epifanía la Iglesia tiene un recuerdo especial para los catequistas nativos de los países de misión, que desempeñan una tarea insustituible; una tarea que requiere dar la necesaria formación, para la que, a su vez, son necesarios espacios, instrumentos y personas que reclaman nuestra colaboración y apoyo económico. En ese mismo día, la comunidad cristiana tiene particularmente presentes a los sacerdotes del Instituto Español de Misiones Extranjeras que dedican su vida o parte de ella, a la misión, y necesitan igualmente de la oración y del apoyo de los demás católicos.

En este mes misionero, en concreto el próximo domingo, 16 de enero, tiene también lugar la Jornada de la Infancia Misionera. La idea de “sinodalidad” que el Papa Francisco quiere que empape toda la vida de la Iglesia, nos hace presente que todos en la Iglesia, quienes nos han precedido y los que todavía caminamos en este mundo, formamos un solo Pueblo que, guiado por el Señor Jesucristo y animado por su Espíritu, se dirige hacia la casa del Padre. Caminamos unidos por la misma fe, la misma moral, los mismos sacramentos y los mismos Pastores, llevando a cabo la misma misión que el Señor nos ha confiado: “Id y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado” (Mt 28, 19).

A todos los cristianos van dirigidas las palabras del Señor; todos somos responsables del encargo confiado y del mandato recibido. Todos, también los niños; la Jornada de hoy nos lo recuerda. También sobre sus todavía débiles hombros recae la misma e idéntica tarea de evangelizar. Si toda la Iglesia es misionera, ellos, que son parte de la misma, son, también, deben ser, misioneros según sus posibilidades.

Es bueno que los niños aprendan en las familias cristianas el espíritu misionero; la apertura, la preocupación y el interés por el bien de los demás; por el bien espiritual en primer lugar, pero también por el bien material. Es bueno que valoren, ya en sus primeros años de vida, el don precioso de la fe que han recibido en el Bautismo y que ha hecho de ellos hijos de Dios y miembros de la Iglesia. Es bueno que se hagan conscientes de que ese don  –en realidad, todos los dones que uno recibe- no es para nuestro exclusivo goce y provecho. Es don para comunicar, y de él deben de hacer partícipes a los demás.

El lema de La Jornada de la Infancia Misionera de este año 2022: “Con Jesús a Jerusalén, ¡Luz para el mundo!, recuerda a los niños que han de caminar con Jesús, para participar de su Luz que ilumina al mundo; que han de rezar por los misioneros y por los niños que aún no conocen a Jesús, y que deben ayudarles siendo generosos con sus pequeños ahorros.

+ José María Yanguas

Obispo de Cuenca

Mons. José María Yanguas
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Mons. José María Yanguas Sanz nació el 26 de octubre de 1947 en Alberite de Iregua (La Rioja), diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Siguió los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano y el 19 de junio de 1972 fue ordenado sacerdote en Logroño al servicio de la misma diócesis. En 1971 inició en Pamplona los esutdios de Filosofía y en el 1974 los de Teología en la respectiva Facultad de la Universidad de Navarra, obteniendo en el 1978 el doctorado en Teología y en el 1991 el de Filosofía en la misma universidad. Ha trabajado como Capellán y Profesor de Teología de los esudiantes de diversas Facultades Civiles de la Universidad de Navarra (1972-1978; 1980-1986), Secretario del Departamento de Teología para Universitarios (1976-1978), Capellán militar (1978-1980), Profesor de Teología Dogmática (1976-1981), Profesor de Ética y de Teología Moral (1981-1989), Miembro del Comité de Dirección de la revista Scripta Theologica (1982-1986), Director de Investigación de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y Profesor Asociado de Ética de la Facultad Eclesiástica de Filosofía (1988-1989), Oficial de la Congregación para los Obispos (1989-2005) y Profesor Visitante de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (1990-2005). En Roma ha sido Capellán de las Hermanas de la Sagrada Familia de Spoleto y ha colaborado pastoralmente en la Parroquia de Santa María de la Divina Providencia (1990-2005). El 20 de abril de 2001 fue nombrado Prelado de Honor de Su Santidad. Ha publicado numerosos artículos en las revistas Scripta Teologica y Annales Teologici; en las “Actas de Congresos y Simposios de Teología”, Pamplona, 1985, y Roma, Cittá Nuova Editrice, 1986, 1988. Es autor de los siguientes libros: - Pneumatología de San Basilio. La divinidad del Espíritu Santo y su consustancialidad con el Padre y el Hijo, Eunsa, Pamplona, 1983; - Constitutionis Pastoralis Gaudium et Spes sinopsis histórica: De Ecclesia et vocatione hominis, Pamplona, 1985; - La intención fundamental. El pensamiento de Dietrich von Hildebrand: contribución al estudio de un concepto moral clave, Barcelona, 1994. Además de español habla francés, inglés, italiano y alemán. Nombrado Obispo de Cuenca el 23 de diciembre de 2005, recibió la Ordenación Episcopal y tomó posesión de la Sede de Cuenca, en la Catedral, el 25 de febrero de 2006, de manos del Excmo. y Rvmo. Mons. Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo. Es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la CEE (Conferencia Episcopal Española).