Carta pastoral de Mons. Carlos Escribano: Carta a las familias

La belleza de este tiempo de Navidad que hemos celebrado seguro que nos ha ayudado a renovarnos espiritualmente, para poder así afrontar con más entusiasmo lo que nos queda de curso pastoral. Belleza que en muchos casos se ha podido ver eclipsada por las dramáticas cifras de contagios de COVID-19 que ha trastocado, en muchos casos, nuestras celebraciones familiares y ha creado situaciones muy dolorosas sanitaria o socialmente. Como siempre, pedimos a nuestra Madre, la Virgen del Pilar, que nos siga cuidando, especialmente a los enfermos.

En este nuevo trimestre de nuestro curso pastoral, son muchos los temas que debemos seguir desarrollando. Por un lado, todo lo que tiene que ver con la vida habitual de nuestros grupos eclesiales y de nuestras parroquias, especialmente en lo referido a las catequesis de iniciación cristiana. Espero que esta nueva ola de la pandemia no nos impida seguir impartiéndolas adecuadamente.  Por otro, las tareas habituales de nuestros grupos parroquiales y de acogida, ayuda y acompañamiento a la gente que más pueda necesitarlo de nuestro entorno. Hay mucho sufrimiento en nuestra sociedad que debemos seguir acompañando. Y, por supuesto, nuestra necesaria participación en la fase diocesana del Sínodo, que hay que seguir desarrollando.

Dentro del impulso renovador que hemos recibido en este tiempo de Navidad, me gustaría señalar la Carta a las Familias que el papa Francisco nos regaló en la fiesta de la Sagrada Familia con motivo del Año de la Familia | Amoris Laetitia. Como todos sabéis, este año propuesto por Francisco, en el quinto aniversario de la exhortación, está destinado a seguir acogiendo el contenido del documento en nuestras diócesis, con el fin de que las familias sigan siendo protagonistas de la evangelización.

Entre otros temas muy interesantes, el Papa invita a las familias a “participar en la Iglesia, especialmente en la pastoral familiar”. Y les asigna una tarea concreta: “También los matrimonios deben ‘primerear’ dentro de la comunidad parroquial y diocesana con sus iniciativas y su creatividad, buscando la complementariedad de los carismas y vocaciones como expresión de la comunión eclesial; en particular, los «cónyuges junto a los pastores, para caminar con otras familias, para ayudar a los más débiles, para anunciar que, también en las dificultades, Cristo se hace presente»”. Y esa complementariedad en los carismas nos llama a cuidar juntos de las iglesias domésticas: “porque «la corresponsabilidad en la misión llama […] a los matrimonios y a los ministros ordenados, especialmente a los obispos, a cooperar de manera fecunda en el cuidado y la custodia de las iglesias domésticas»”.

Tareas ilusionantes para todos. Vamos a seguir trabajando en ellas en este curso pastoral en el que nos seguimos adentrando.

+ Carlos Escribano Subías

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Carlos Escribano Subías
Acerca de Mons. Carlos Escribano Subías 220 Articles
Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.