Carta pastoral de Mons. Demetrio Fernández: Domingo mariano

El domingo es el día del Señor. En el domingo celebramos a Cristo vencedor de la muerte por la resurrección. Pero este domingo cuarto de adviento es el domingo de María. Jesucristo va escondido en el vientre virginal de su madre, y su madre se convierte así en centro de atención de este cuarto domingo de adviento. En la cercanía de la Navidad, María adquiere un protagonismo central. El centro siempre es Jesucristo, pero en estos días para mirarle a él tenemos que mirar a su Madre santísima, que lo lleva en su vientre como una custodia purísima.

“Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”, le dice su prima Isabel al recibir la visita de María. María es modelo para el creyente, ella ha vivido en la fe toda su vida, ella ha pasado por la noche oscura, la más oscura noche de la historia. Abraham es nuestro padre en la fe, porque en la fe tuvo que ofrecer a su hijo, aunque no consumó su muerte. Dios se lo dio de nuevo después de comprobar una fe más grande que todos los sentimientos humanos. En María se supera esa cota, porque María ha visto con sus ojos la muerte de su Hijo, y ella ha esperado contra toda esperanza que su Hijo resucitaría. María es la mujer que ha sostenido su fe, incluso junto a la Cruz de su Hijo, incluso cuando su Hijo moría por todos nosotros. María es la mujer creyente que inspira nuestra fe.

María concibió primero en su mente por la fe y después concibió en su vientre, donde el Hijo de Dios se ha hecho carne. María ha mirado a su Hijo siempre con ojos de fe. Es hijo de sus entrañas, de su carne y de su sangre, y es Hijo de Dios, porque ella sabe y recuerda cómo surgió este niño en su vientre. Dichosa tú que has creído. En esta actitud creyente María es modelo para todo creyente.

En este domingo especialmente, Cáritas diocesana tiende su mano para pedirnos una aportación económica por nuestra parte para el sostenimiento de la Casa Diocesana de Acogida “Madre del Redentor”, que cumple estos días veinte años de funcionamiento. Fue una iniciativa del Año jubilar 2000, siendo obispo de Córdoba D. Javier Martínez. Ahí están los frutos de caridad cristiana. Durante estos veinte años esta Casa ha estado siempre llena al completo. En esta Casa todos los cristianos de Córdoba prestan cobijo a los sin techo. Primero con cuarenta plazas y en los últimos años doblando la capacidad hasta ochenta, en el Ala de Baja Exigencia (ABE).

Todavía hay un centenar más de personas que viven en los cartones, sin techo ni cama, y que claman a nuestra conciencia cristiana, sobre todo en estos días de invierno y de frío. A todos estos llega la “UVI social”, en la que Cáritas tiene un papel muy importante. En muchos de nuestros pueblos, también las parroquias atienden a los sin techo transeúntes, pero es en la ciudad donde más se concentra esta necesidad.

En la Casa de Acogida “Madre del Redentor” no contamos con ninguna ayuda de la Administración ni de los fondos sociales de la X. El Cabildo de la Catedral es el principal benefactor, junto al obispado y las limosnas de todos. “Esta Navidad nadie sin hogar” (#NavidadConCasa) reza la campaña de este año, recordándonos que, cuando el Hijo de Dios vino a este mundo, vivió esa realidad de no encontrar casa para él, ni siquiera para que su madre le diera a luz. Jesús ha “tocado” esa realidad de los sin techo, que sigue siendo actual en nuestros días. Cuando nosotros damos esta limosna, estamos tocando la carne de Cristo, la carne doliente y estremecida por el frío del invierno, la carne de los que no tienen donde reclinar su cabeza. Alguno de ellos ha muerto este año en esta situación.

Que la Navidad nos abra el corazón a la solidaridad fraterna que Jesús ha establecido por su encarnación, prolongándose en cada hombre. “Lo que hagáis a uno de estos mis humildes hermanos, a mí me lo hicisteis”. Que Dios os lo pague con creces.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández
Obispo de Córdoba

Mons. Demetrio Fernández
Acerca de Mons. Demetrio Fernández 416 Articles
Nació el 15 de febrero de 1950 en Puente del Arzobispo (Toledo) en el seno de una familia cristiana. Sintió la llamada de Dios al sacerdocio en edad temprana. Estudió en los Seminarios de Talavera de la Reina (Toledo), Toledo y Palencia. Es maestro de Enseñanza Primaria (1969). Licenciado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana. Estudios de Derecho Canónico en Roma y Salamanca. Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma con el tema: “Cristocentrismo de Juan Pablo II”. Recibió la ordenación sacerdotal el 22 de diciembre de 1974 en Toledo, de manos del cardenal Marcelo González Martín, arzobispo de Toledo. Profesor de Cristología y Soteriología en el Seminario de Toledo (1980-2005); Consiliario diocesano de MAC -Mujeres de Acción Católica- y de “Manos Unidas” (1983-1996); Vicerrector y Rector del Seminario Mayor “Santa Leocadia” para vocaciones de adultos (1983-1992); Pro-Vicario General (1992-1996); Delegado Episcopal para la Vida Consagrada (1996-1998); Párroco de “Santo Tomé”, de Toledo (1996-2004). Nombrado Obispo de Tarazona el 9 de diciembre de 2004, recibió la ordenación episcopal el 9 de enero de 2005 en el Monasterio de Veruela-Tarazona. El día 18 de febrero de 2010 fue nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI Obispo de Córdoba. Inició su ministerio episcopal en la Sede de Osio el día 20 de marzo de 2010.