Carta pastoral de Mons. Celso Morga: Inmaculada

Queridos fieles:

El próximo día 8 celebraremos la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, conocida también como la Purísima Concepción. El papa Pío IX, en el año 1854, recogiendo dos mil años de tradición eclesial, proclamó como dogma de fe que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde su concepción, redimida por su Hijo Jesucristo de un modo del todo singular. De esta tradición eclesial bimilenaria es testigo incluso Martín Lutero: “Es dulce y piadoso creer que la infusión del alma de María se efectuó sin pecado original (…..) de modo que desde el primer momento que Ella comenzó a vivir fue libre de todo pecado”. La Bula Ineffabilis Deus del 8 de diciembre de 1854, proclamada por el papa Pío IX, afirma los siguiente: “Para honra de la Santísima Trinidad, para alegría de la Iglesia Católica, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, con la de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra: Definimos, afirmamos y pronunciamos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción, por singular privilegio y gracia de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, ha sido revelada por Dios y por tanto debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles”.
Son conocidas las circunstancias históricas concretas en las que Pío IX proclamó el dogma. El historiador y catedrático francés Louis Baunard narra que Pío IX, exiliado en Gaeta, una pequeña ciudad al sur de Roma, escuchó y meditó unas palabras del cardenal italiano Luigi Lambruschini (1776-1854): “Beatísimo Padre, Usted no podrá curar el mundo sino con la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción. Solo esta definición dogmática podrá restablecer el sentido de las verdades cristianas y retraer las inteligencias de las sendas del naturalismo”. El “naturalismo” o el “materialismo”, que pretende explicar todo solo con la razón y los sentidos, despreciando toda verdad sobrenatural, puede considerarse como la razón de fondo que impulsó al Papa a la proclamación solemne del dogma.

La afirmación de la Concepción Inmaculada de María afirma la primacía de la gracia de Dios en Cristo y de su Providencia en la vida de los hombres. El Papa Pío IX realizó una consulta al episcopado de todo el mundo, que expresó su parecer positivo, y llevó finalmente al Papa a la proclamación del dogma, que colma de gozo el corazón de todos los católicos.

+ Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Mons. Celso Morga Iruzubieta
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Mons. Celso Morga Iruzubieta nació en Huércanos, La Rioja, el 28 de enero de 1948. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Logroño y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1972. Posteriormente, cursó la licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra, donde obtuvo el Doctorado en 1978.morga_iruzubieta_celso Más tarde desarrolló su labor pastoral en diversas parroquias de La Rioja y fue vicario judicial adjunto del Tribunal Diocesano entre 1974 y 1980. Ese año se trasladó a Córdoba (Argentina) para impartir la docencia de Derecho Canónico en el Seminario Archidiocesano. También ejerció de juez en el Tribunal Eclesiástico y de capellán de un colegio religioso. A su regreso a España en 1984, le nombraron párroco de San Miguel, en Logroño, y en 1987 fue llamado a Roma para trabajar en la Congregación para el Clero, el dicasterio vaticano que se ocupa de los asuntos que se refieren a la vida y ministerio de 400.000 sacerdotes católicos en todo el mundo. Allí ha trabajado de jefe de Sección y, desde noviembre de 2009, de subsecretario, cargo que ha ocupado hasta su nombramiento de secretario y Arzobispo titular de Alba Marítima, siendo ordenado obispo por el Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el día 5 de febrero de 2011. Además de su responsabilidad en la Curia Romana, Mons. Celso Morga ha desarrollado una intensa labor pastoral en diversas parroquias de la capital italiana, entre ellas la parroquia de los Santos Protomártires Romanos. Es autor de algunos libros de teología espiritual y ha publicado varios trabajos sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes, en L’Osservatore Romano y otras revistas. En la Conferencia Episcopal Española es miembro, desde noviembre de 2014, de la Comisión Episcopal del Clero.