Carta pastoral de Mons. Rafael Zornoza: Dios viene

Comienza el tiempo de Adviento y nos recuerda que la Navidad es Dios que viene para estar con nosotros. Viene para estar con nosotros, en cada una de nuestras situaciones; viene para vivir entre nosotros, a vivir con nosotros y en nosotros; viene a reconciliarnos con Él y entre nosotros y a superar las distancias que nos dividen y separan.

El Adviento invita a los creyentes a tomar conciencia de una gran verdad, que «Dios viene«. Se trata de una acción que se realiza siempre: está ocurriendo, ocurre ahora y ocurrirá también en el futuro. En todo momento «Dios viene«.

Despierta, pues, y recuerda que Dios viene hoy, ni ayer, ni mañana, sino ahora. El nunca deja de pensar en nosotros y, respetando totalmente nuestra libertad, desea encontrarse con cada uno y visitarnos; quiere venir, vivir en medio de nosotros, permanecer en nosotros. Viene porque desea liberarnos del mal y de la muerte, de todo lo que impide nuestra verdadera felicidad, Dios viene a salvarnos.

Si los cristianos actuamos coherentemente debemos ayudar a la humanidad a salir al encuentro del Señor que viene. Esto es lo más necesario, pues el nihilismo contemporáneo acaba con la esperanza del corazón del hombre, y le induce a pensar que dentro de él y en torno a él reina la nada: nada antes del nacimiento y nada después de la muerte. De este modo, se nos priva de de la profundidad de la vida y todas las cosas se oscurecen, privadas de su valor simbólico, como si no solo existiese lo material.

El Señor, sin embargo, nos concede un nuevo tiempo a la humanidad para que todos puedan llegar a conocerlo. En efecto, Dios nos ama y precisamente por eso quiere que volvamos a él, que abramos nuestro corazón a su amor y que recordemos que somos sus hijos.

El hombre es un ser que espera, pero ciertamente hay formas distintas de esperar. La espera puede ser insoportable si después de todo no hay nada. Nuestro corazón anhela vivir en esperanza porque estamos hechos para la vida eterna y bienaventurada. “El Dios que viene» nos invita a salir a su encuentro. Y la Iglesia grita “Ven, Señor”, porque quiere resistir al mal, a las seducciones de un mundo egoísta, y a los placeres que ofenden la dignidad humana y la condición de los pobres. La esperanza marca el camino de la humanidad, pero para los cristianos está animada por una certeza: el Señor está presente a lo largo de nuestra vida, nos acompaña y un día enjugará también nuestras lágrimas. Un día, no lejano, todo encontrará su cumplimiento en el reino de Dios, reino de justicia y de paz, y sigue ofreciéndonos el don de su amor y de su salvación.

La palabra «Adviento» expresa para nosotros su relación con Jesucristo: Jesús es el Rey que ha entrado en esta pobre tierra para visitar a todos y nos invita a participar en la fiesta de su venida. Dios está aquí, no se ha retirado del mundo, no nos ha dejado solos, y aunque no podamos verlo o tocarlo como sucede con las cosas sensibles, él está aquí y viene a visitarnos de muchas y variadas maneras. El Adviento nos invita a detenernos, en silencio, para captar una presencia. Jesús viene en la historia de la humanidad para tocar a la puerta de cada hombre de buena voluntad, para ofrecer a todos el don de la fraternidad, de la concordia y de la paz. Presente entre nosotros, nos habla de muchas maneras: en la Sagrada Escritura, en el año litúrgico, en los santos, en los acontecimientos de la vida cotidiana, en toda la creación. Si Él está presente, podemos seguir esperando incluso cuando los demás ya no pueden asegurarnos ningún apoyo, incluso cuando el presente está lleno de dificultades.

¡Aprovechemos el Adviento para percibir algo de su amor y para abrirnos a la presencia de Dios!

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.