Carta pastoral de Mons. Rafael Zornoza: Cristo, Rey Todopoderoso y Humilde

La fiesta de Cristo Rey nos propone que reconozcamos a Cristo como Señor de nuestras vidas. Hemos recordado el misterio de nuestra salvación, esto es, el misterio del amor de Dios al hombre, ese amor del Padre que se ha desbordado hacia la humanidad y que ha tomado cuerpo y carne en Jesús. Ese amor, que nos hace a todos hermanos, nos llama e invita a aceptar a Cristo como el camino, la ver­dad y la vida, y así nos hace miembros del Cuerpo de Cristo, para participar de su divinidad ahora y para siempre. Contemplamos con admiración los atributos de la realeza de Cristo: su trono, la cruz; su corona, las espinas; su manto real, la sangre bañando su espalda; y su sentencia, el perdón. Nos extraña la diferencia de la realeza de Cristo con el poder de este mundo, porque el poder de Cristo es servicio y no opresión, su riqueza está en desprenderse y no en oprimir a los demás, su gobierno es ofrecimiento y no imposición, su autoridad surge del ejemplo y coherencia de su vida, su esplendor y gloria no le viene por el título de rey sino por su humildad y obediencia al Padre.

Jesús fue proclamado rey en la cruz con aquella inscripción escrita por Pilatos donde se le proclamaba “Rey de los Judíos”. En aquel momento, en la cruz, se muestra que es rey, y como rey sufre con nosotros, por nosotros, amando hasta el fondo y de este modo gobierna y crea verdad, amor y justicia. Ofreciéndose a sí mismo en sacrificio de expiación, Jesús se convierte en Rey universal, como declarará Él mismo apareciéndose a los apóstoles tras la resurrección: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra” (Mt 28,18). La realeza es el ser de Cristo entretejido de humildad, de servicio, de amor y sobre todo servir, ayudar, amar. De este modo, comprendemos que su realeza es un título de confianza, de alegría y de amor. Jesús es confirmado como Rey y Señor porque acepta su condición de Hijo, su condición de ser humano, dejando la última palabra sobre su vida y sobre su historia al Padre

Jesús es el abrazo de Dios a toda la creación. En Él, la humanidad ha recuperado la imagen y semejanza con Dios que perdió en el origen. Así, en la Última Cena, se inclina para lavar los pies a los suyos y nos sienta a su mesa. Por lo tanto, la realeza de Jesús no tiene nada que ver con la de los poderosos de la tierra. Es un rey que sirve a sus servidores, como ha demostrado a lo largo de toda su vida. Jesús tiene el poder divino de dar la vida eterna, de liberar del mal, de derrotar al dominio de la muerte. Es el poder del Amor, que sabe sacar el bien del mal, ablandar un corazón endurecido, traer paz en las contiendas, ofrecer la esperanza en la desesperación.

También nosotros somos un pueblo de reyes que debe vivir el gobierno de las cosas creadas y de nuestra propia vida como una realeza de servicio. El Señor nos repite: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. “Aprended de mí”. Si, la humildad es necesaria para poder recibir la revelación de Dios, para poder llegar a esa intimidad con Él, que Dios nos quiere dar. La Escritura lo repite con fuerza: Dios resiste a los soberbios y a los humildes da su gracia. La humildad parece una condición, no ciertamente para que Dios se pueda revelar, sino para que se pueda acoger esa gracia de Dios.

Con la Solemnidad de Jesucristo, Rey del universo, concluimos el año litúrgico, ensalzando una vez más el señorío de Cristo. Él es el Alfa y Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso. Cristo vino al mundo para testimoniar con su vida la verdad y el amor de Dios. Escuchemos su voz y oremos para que venga a nosotros el reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.