Carta pastoral de Mons. Joan E. Vives: Cristo Rey es el testimonio de la verdad

En el final del año litúrgico, agradezcamos que semana tras semana hayamos podido celebrar el misterio de la Vida Nueva que Jesucristo Resucitado nos regala por pura gracia. La Iglesia a finales de año, como al final de la historia, mira a Cristo que nos salva, y celebra con gran estallido de júbilo la solemnidad de Jesucristo Rey de todo el mundo, compendio de la Pascua celebrada cada domingo y en cada eucaristía.

Parecería que Jesús de Nazaret ya no debería interesar a nadie después de veinte siglos de cristianismo, y después de tantos fallos y pecados de los cristianos, como se complace en poner de relieve un persistente anticristianismo. ¿Estamos al final de la fe y de la Iglesia? Algunos la abandonan y buscan inspiración mística en sí mismos -que se sitúan en el lugar de Dios-, o en espiritualidades evanescentes -no acogiendo el gran reto de la encarnación-, y otros ya creen superada toda sacramentalidad que haría presente el misterio salvador de Cristo a través de la Iglesia y de sus indignos discípulos. Pero Jesús está bien vivo, y sigue apasionando, sigue siendo “testimonio de la verdad” (Jn 18,37).

Cuando las palabras del Señor, sus grandes mandamientos, las parábolas, su desconcertante huella histórica son presentadas con viveza a niños y jóvenes, a quien aún no le conoce, siguen captando, atrayendo y haciendo cambiar la vida, dándole sentido. Hay muchas conversiones en el mundo, y muchos bautizos de adultos… ¡Qué bueno y grande es conocer a Cristo, seguirle, y amarlo cada día más y más!

Cuando en el momento actual de nuestro mundo y de nuestra cultura, hay tanto vacío de valores verdaderos, tanto sufrimiento, soledad y desesperación, tantas personas y familias rotas, con falta de trabajo decente, con precariedades, busquemos a Cristo, el Rey de Bondad, el Crucificado, imagen de la misericordia de Dios y ayudemos a que las personas que tratamos se le confíen, le hablen, quieran conocerlo. “Jesucristo es el mismo ayer y hoy y siempre” (Hb 13,8).

Proclamar hoy este mensaje, con nuestro testimonio, es de nuevo una aportación transformadora, necesaria. Anunciarlo humildemente debe ser el compromiso más profundo de la fiesta de Cristo Rey. Porque Jesucristo, el Rey del universo, no está inactivo sino que es el primero y el más interesado en que el amor, la justicia y la paz, distintivos del Reino, se vayan abriendo paso, con fuerza. Por eso Jesús enseñaba: “El Reino de Dios ocurre se parece a un hombre que echa la semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de madrugada, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra, va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano” (Mc 4,26-28). El Papa Francisco comenta que así como la semilla sembrada crece desde dentro, así el Reino de Dios crece «a escondidas» en medio «de nosotros» o se encuentra escondido como «la joya o el tesoro», pero «siempre en la humildad» . Y el que da crecimiento a aquella semilla es el Espíritu Santo que está en nosotros, y que es Espíritu de suavidad, humildad, obediencia y simplicidad. «Es él quien hace crecer dentro del Reino de Dios, no son los planes pastorales, las grandes cosas». En tiempos de Sínodo, pedimos al Espíritu Santo la gracia de hacer germinar «en nosotros y en la Iglesia, con fuerza, la semilla del Reino de Dios para que sea grande, dé refugio a muchísima gente y dé frutos de santidad.»

+ Joan-Enric Vives,

Arzobispo de Urgell

 

 

 

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).