La emocionante historia de los jóvenes que se volcaron para ayudar a unas religiosas de Córdoba

Catorce jóvenes cordobeses de la Juventud Protectora de las Ermitas de Córdoba toman la iniciativa de ayudar a las religiosas del Oasis de Jesús Sacerdote en la cosecha de aceitunas, principal sustento de la comunidad

En el Oasis de Jesús Sacerdote de Villaviciosa, la comunidad religiosa no ha estado sola este año en la recolección de la aceituna. Catorce jóvenes cordobeses de la Juventud Protectora de las Ermitas de Córdoba se pusieron en camino y juntos recogieron la cosecha de la que depende buena parte el sustento anual de la  comunidad religiosa.

Ni lo escarpado del terreno ni las condiciones climatológicas han impedido que los jóvenes viajaran para ponerse al servicio de la comunidad. Es el caso de Carlota, de 22 años, para quien esa experiencia ha servido para conocer más de cerca la vida consagrada y valorar un modo de vida dedicado a la oración y a ofrecer la vida por los sacerdotes y almas consagradas, principal bastión del carisma de quienes allí viven. Para esta joven cordobesa, saber lo que “ellas hacen todos los años” y poder ayudarlas en su labor representa una alegría que desborda cualquier expectativa.

Ramón con solo 15 años se ha afianzado en su voluntad de servir a Dios por medio de obras sencillas como esta recogida de aceitunas, una actividad agrícola desconocida para él que sin embrago le sugiere “ayudar en todas las cosas que podamos”. Esta dura labor ha sido para María de 22 años también una experiencia inolvidable. Para ella es una labor a la que nunca se había enfrentado, un trabajo duro que ha culminado con éxito a base de dedicación, esfuerzo y buena disposición, una actitud que le ha hecho ver la “sonrisa de Dios Padre mirando a sus hijos».

El 26 de noviembre de 2013 se fundó el Monasterio de San José de Villaviciosa de Córdoba. En el Oasis de Jesús Sacerdote, las religiosas están dedicadas a la oración y a ofrecer la vida por los sacerdotes y almas consagradas; su sustento anual depende de los ingresos de la recolección de la aceituna. Año tras año, la comunidad se vuelca en recoger el fruto de los olivos a pesar de la difícil orografía que presenta el norte de la provincia cordobesa.  Este año los jóvenes han aliviado esta dura tarea como ejemplo de servicio y amor a las religiosas.

 

(Diócesis de Córdoba)