Carta pastoral de Mons. Sebastià Taltavull: Cultura ecológica, espiritualidad y justicia social

Tanto la reunión en Roma de los G-20 como la cumbre de Glasgow han protagonizado actitudes y pocas concreciones sobre el aumento de la temperatura media de cara a un futuro problemático y la repercusión alarmante que va teniendo el cambio climático sobre el marco natural y sobre las propias personas. La Iglesia, en la persona del papa Francisco, ha dicho que «la cultura ecológica no se puede reducir a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que van apareciendo en torno a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a la contaminación» (Laudato si’ 111). Todo ello, no solos pensando en el momento presente, sino en el legado que estamos dejando a las futuras generaciones.

En este mismo documento de la encíclica Laudato si’ está la propuesta de un cambio estratégico que debemos llevar a cabo entre todos. Contempla la cultura ecológica con el deseo de que «debería ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático» (ibid.). En la crisis ecológica está una raíz humana, pero al mismo tiempo se dan unas consecuencias de desequilibrio que están llegando casi al límite. Una naturaleza que se ve debilitada y enfermiza por comportamientos irresponsables por la fuerza destructiva que tienen. Por eso, a pesar de la resistencia de los gobiernos, todo el mundo ve que debe actuarse con urgencia para prevenir males mayores.

Cuando la liturgia pone a nuestra consideración textos bíblicos que vaticinan «tiempos difíciles, como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora», a la vez dicen que «entonces se salvará tu pueblo» (cf. Dn 12,1-3). Por encima de los pronósticos catastrofistas, hay una palabra de esperanza que permanece constante e inalterable, incluso Jesús dice que «el cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán» (Mc 13,32). Nuestra existencia humana está estrechamente ligada a la naturaleza, por eso nuestro comportamiento tiene que ser exquisito por la repercusión social que tiene sobre el conjunto. No solo hay que luchar por evitar las desgracias naturales, sino prevenir y evitar su acción destructiva sobre las personas y los pueblos. He aquí la responsabilidad compartida por todos. Por ello, debemos hablar de una ecología integral que conecta con la esencia de lo que es humano.

Tenemos el ejemplo y la lección de Francisco de Asís, de quien el papa Francisco dice que «era un místico y un peregrino que vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior» (Laudato si’ 10). Tratemos de vivirlo en unidad.

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.