El Museo Diocesano de Barcelona ofrece un taller para conocer a la misionera Isa Solá

A partir de tres talleres prácticos se presenta la vertiente espiritual y social humanitaria de la misionera de Jesús María en las escuelas.

El Museo Diocesano de Barcelona ha desarrollado una actividad escolar, a partir de la exposición ‘Lo que no se da se pierde‘, sobre Isabel Solà, para acercar la misionera a los chicos y chicas.

La exposición que se hizo coincidiendo con el quinto aniversario de su muerte, está en activo desde septiembre y finaliza el mes de noviembre. Aún así, antes que acabe 1.600 jóvenes han podido asistir a este taller educativo, en torno a su figura, que distingue tres vertientes. Por un lado, la espiritual que tiene lugar en la Cripta de Santa Eulalia, en la Catedral de Barcelona. En segundo lugar, la social y humanitaria y, por otra parte, la de conocimiento, a partir de la muestra fotográfica de Isabel Solà, expuesta en el Museo.

Tres talleres, tres sentidos

Tal y como explica la conservadora del Museo Diocesano, Blanca Montobbio, con esta actividad se quiere «revivir el corazón de Isa Solà, a partir de su recuerdo qué sigue vivo». Por eso, en la cripta, los jóvenes abren el corazón con una dinámica interior, en la que se descubre a la misionera comparándola con Santa Eulalia. «Dos mujeres barcelonesas que lucharon por su fe, con convicción hasta la muerte», expone la conservadora.

En segundo lugar, en un ejercicio de debate y trabajo en equipo, los jóvenes hacen una relación de la mancha social de Isa Solà con el mensaje del Evangelio y sus escritos. Un taller donde se conoce a la Fundación Juntos Mejor que trabaja por el proyecto Haití que creó la religiosa.

Por último, en la exposición fotográfica, los chicos y chicas descubren la mirada de la misionera de Jesús María a través de su enfoque. Una parte donde además de conocer, lo que conmovió a Isabel Solà de Haití, se hace un ejercicio interior escogiendo una palabra que define alguna de las imágenes expuestas. En esta parte, se complementa con la experiencia con un visionado, en el que aparecen imágenes y declaraciones de la religiosa. Un testimonio que ha permitido a los jóvenes conocerla de cerca la misionera.

Interioridad, debate, reflexión y trabajo en equipo. Estos factores clave que rodearon a la religiosa en su camino por Haiti, se han plasmado en los chicos y chicas, continuadores de este legado de amor y justicia.

 

(Archidiócesis de Barcelona)