Carta pastoral de Mons. Bernardo Álvarez: Día de la Iglesia Diocesana. “Somos lo que tú nos ayudas a ser”

De nuevo celebramos el “Día de la Iglesia Diocesana”, que este año 2021 tiene lugar el 7 de noviembre. Una jornada para revivir que, como cristianos, formamos la Iglesia de Cristo “una, santa, católica y apostólica” extendida por toda la tierra y, en la cual, cada Diócesis es una porción de la misma “que se confía a un Obispo para que la apaciente con la cooperación de los sacerdotes”. Por tanto, en nuestra Diócesis Nivariense, “verdaderamente está y obra la Iglesia de Cristo”.

Una Iglesia en la que, desde sus comienzos, como describe San Lucas en los Hechos de los Apóstoles, los cristianos procuramos vivir así: Tenían un solo corazón y una sola alma, perseveraban unánimes en la oración y en la doctrina de los apóstoles, ponían sus bienes en común, se ayudaban en las necesidades (cf. Hech. 2,42-26 y 4,32-35).

Así se comprende el lema elegido -estos últimos años- para celebrar el “Día de la Iglesia Diocesana”«Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo». Porque, en efecto, por voluntad de Dios, nuestra fe en Cristo y nuestra condición de hijos de Dios, no se puede vivir individualmente o aislado de los demás: “Quiso Dios llamar a los hombres a la participación de su vida no sólo en particular, excluido cualquier género de conexión mutua, sino constituirlos en pueblo, en el que sus hijos que estaban dispersos se congreguen en unidad” (AG 2).

Dios nos llama a vivir nuestra fe juntos, como una familia, como Iglesia. Esto se hace realidad en cada Diócesis. En ella, somos miembros del Cuerpo de Cristo y, por tanto, participamos de sus bienes al mismo tiempo que contribuimos a su vitalidad y crecimiento; como, también, podemos contribuir a su deterioro cuando no vivimos nuestra fe y hacemos dejación de nuestros deberes cristianos. En la práctica, la Iglesia Diocesana, es reflejo de lo que somos y hacemos los católicos.

La Iglesia se edifica y mantiene viva con la participación activa de todos, pues, como en un cuerpo vivo ningún miembro se comporta de una forma meramente pasiva, sino que participa también en la actividad y en la vida del cuerpo, así en el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia: “todo el cuerpo crece según la operación propia, de cada uno de sus miembros” (Ef., 4,16). Cuando un cristiano tiene una fe viva, coherente y responsable, ve la Iglesia como algo propio y se siente moralmente obligado a poner todo lo que buenamente puede (su tiempo, sus bienes, sus capacidades…), para que la Iglesia resplandezca por la santidad de sus fieles.

Resulta evidente que la Iglesia, para el cumplimiento de su misión evangelizadora, necesita recursos humanos, también económicos. Por eso, en esta jornada, se hace una colecta en todos los templos y se invita a los fieles a realizar donaciones extraordinarias, o a comprometerse con una cantidad fija, mensual o anual, y a no olvidarse de poner la “X” en la declaración de la renta.

En fin, con la celebración del Día de la Iglesia Diocesana” se pretende despertar la conciencia de los católicos y llamarlos a la responsabilidad para que, en coherencia con su fe y según sus posibilidades, se comprometan en la vida y la misión de la Iglesia, tanto con su dedicación personal como con su aportación económica para el sostenimiento de las obras apostólicas y sociales de Iglesia, que en definitiva son obras de todos y para todos.

 

† Bernardo Álvarez Afonso

Obispo Nivariense

Mons. Bernardo Álvarez
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Nació el 29 de julio de 1949 en Breña Alta (Isla de La Palma). Fue ordenado Sacerdote el 16 de julio de 1976. El 29 de junio de 2005 el Papa Benedicto XVI le nombra Obispo de Tenerife. Recibe la ordenación Episcopal el 4 de septiembre de 2005 en la Catedral de La laguna (Templo de Nuestra Señora de la Concepción) de manos del Nuncio de S. Santidad Mons. Manuel Monteiro de Castro y los Obispos Eméritos de Tenerife Mons. Damián Iguacen Borau y Mons. Felipe Fernández García, así como otros Obispos asistentes. En esta misma fecha toma posesión canónica de la Diócesis Nivariense. ESTUDIOS REALIZADOS: Realizó el Bachiller Elemental y Superior, con sus respectivas Reválidas, en Santa Cruz de La Palma, finalizando en el año 1967. Inició los estudios de Arquitecto Técnico (Aparejador) en 1967 en La Laguna, que abandonó para ingresar en el Seminario Diocesano de Tenerife en octubre de 1969. Realizó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Tenerife, que concluyó en junio de 1976, año en el que también recibió la ordenación sacerdotal de manos del Obispo D. Luis Franco Cascón. En junio 1987, tras el correspondiente examen, recibió el título de Bachiller en Teología por la Facultad de Teología del Norte de España – Sede de Burgos. Posteriormente, estudió de teología en la Universidad Gregoriana de Roma, desde 1992 a 1994, adquiriendo el título de Licenciado en Teología Dogmática. RESPONSABILIDADES: Ha sido párroco en cuatro destinos diferentes durante 11 años (desde octubre de 1976, a octubre de 1987). - Parroquias de Agulo y Hermigua (La Gomera): 1976-1980 - Parroquias de San Isidro y San Pío X (Los Llanos de Aridane-La Palma): 1980-1982 - Parroquias de San Miguel y Ntra. Sra. del Carmen (Tazacorte – La Palma): 1982-1986. - Parroquias de San Fernando Rey y San Martín de Porres (S/C de Tenerife) 1986-1987. - Arcipreste de Ofra: 1986-1987. Director Espiritual en el Seminario Diocesano de Tenerife, desde octubre de 1987 a julio de 1992. Secretario de la Asamblea Diocesana de octubre 1988 a junio 1989. Secretario de la Vicaría de Pastoral de la Diócesis de Tenerife, desde octubre de 1987 a julio de 1992, y desde septiembre de 1994 a mayo de 1999. Delegado Diocesano de Liturgia desde octubre de 1989 a julio de 1992. Desde 1994 a 1999 fue responsable del Departamento de Catequesis de Adultos de la Delegación Diocesana de Catequesis. Durante 10 años dirigió el Boletín Oficial del Obispado: de octubre de 1994 a octubre de 2004. Secretario General del Primer Sínodo Diocesano, desde septiembre de 1995 a mayo de 1999. Vicario General de la Diócesis, desde mayo de 1999. MOns. Bernardo Álvarez Alfonso, Obispo de San Cristóbal de La Laguna fue consagrado en Tenerife, en la Catedral, el 4 de septiembre de 2005 por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Arzobispo titular de Beneventum y Nuncio Apostólico en España, asistido por Mons. Felipe Fernández García, Obispo emérito y Administrator Apostólico de San Cristóbal de La Laguna, y por Mons. Damián Iguacen Borau, Obispo emérito de San Cristóbal de La Laguna.