Carta pastoral de Mons. Luis Ángel de las Heras: Somos lo que tú nos ayudas a ser

Queridos diocesanos:

Los discípulos misioneros de Jesús que peregrinamos en la Diócesis de León nos disponemos a celebrar el Día de la Iglesia Diocesana junto a toda la Iglesia Católica en España. Celebramos que caminamos juntos, que somos lo que logramos ser con la aportación de cada uno; que somos familia contando con todos.

Aún estamos en una situación extraña a causa de la pandemia. La Covid-19 sigue condicionando nuestra vida en buena medida, al mismo tiempo que nos apremia a discernir para buscar lo esencial. En esta búsqueda los diocesanos estamos llamados a orar, a dar nuestro tiempo, a ofrecer nuestras cualidades, y a brindar nuestro apoyo económico. Todo es importante para redescubrir lo esencial de nuestra fe eclesial y dedicarnos a ello, no durante una sola jornada, sino a través de nuestra forma cotidiana de vivir la pertenencia diocesana, arciprestal, inter parroquial o parroquial, de cofradía, de grupo, de movimiento apostólico, de asociación cristiana o de comunidad religiosa.

Somos familia de familias para que nadie quede desamparado y continuemos la construcción del Reino de Dios con la esperanza que recibimos del Señor Jesús. Nos apremia el amor de Dios para responder a los desafíos actuales, con todos y entre todos. Ahí están las dificultades económicas que van aumentando, las incertidumbres que nos acompañan, la escasez de recursos humanos en nuestras parroquias, tanto por falta de clero como por descenso de población en muchas de ellas. No en vano decimos que “Es la hora de todos”, que es otro modo de decir: “Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo”.

El Día de la Iglesia Diocesana nos recuerda que nuestra Diócesis de León necesita que cada uno de sus miembros, discípulo misionero, tome conciencia viva de su responsabilidad y adopte un papel activo, desde sus posibilidades de colaboración, con una actitud constructiva que ayude a sumar, y no a restar; a caminar con los demás y no aisladamente.

La oración, el tiempo, las cualidades y el apoyo económico de cada diocesano son imprescindibles para continuar, con la ayuda del Espíritu Santo, la misión samaritana, la comunión fraterna y la evangelización misionera. La corresponsabilidad eclesial se sostiene sobre estos pilares que nos acercan al Reino de Dios.

Hagamos cada uno un esfuerzo personal e invitemos a otros hermanos a hacerlo. Que sea también ocasión de estrechar lazos fraternos, de conocernos mejor, de dedicarnos con interés a saber cómo viven otros hermanos de la Diócesis con quienes no tenemos la oportunidad de encontramos habitualmente. La fraternidad cristiana entre los miembros de la Iglesia tiene que ser vía de extensión de la corriente de fraternidad universal y amistad social que el Papa Francisco nos invita a descubrir y asumir.

Somos gentes de esperanza en tiempos de desesperanza. Ser testigos de Cristo, esperanza de la gloria, es una misión hermosa que hoy se convierte en indispensable. Agradezcamos a los hermanos y hermanas tanto don como recibimos y compartimos. Que cada discípulo misionero de León se sienta Iglesia y experimente que cada hermano en la fe es igualmente Iglesia, “una gran familia contigo”.

✠Luis Ángel de las Heras, cmf

Obispo de León

Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal
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Nació en Segovia el 14 de junio de 1963. A los 14 años ingresó en el seminario menor de los claretianos de Segovia. En 1981 comenzó el año de noviciado en Los Negrales (Madrid), donde hizo su primera profesión el 8 de septiembre de 1982. Este mismo año inició los estudios filosófico-teológicos en el Estudio Teológico Claretiano de Colmenar Viejo, en Madrid, (afiliado a la Universidad Pontificia Comillas). Emitió la profesión perpetua el 26 de abril de 1986, año en que concluye la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos. Al concluir la formación inicial, fue destinado al Equipo de Pastoral Juvenil de la provincia claretiana de Castilla, a la vez que cursó estudios de Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Pontificia Comillas. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de octubre de 1988. Inició su ministerio sacerdotal, en 1989, en las parroquias que los claretianos tienen encomendadas en el barrio madrileño de Puente de Vallecas (Santo Ángel de la Guarda y Nuestra Señora de la Aurora). Un año más tarde, en 1990, con otros claretianos y algunos laicos de la Parroquia, fundó la Asociación “Proyecto Aurora” (dedicada a la atención y acogida de drogodependientes en coordinación con “Proyecto Hombre”) y la dirigió durante seis años. Participó también durante 9 años en la animación de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) de la antigua provincia claretiana de Castilla. En septiembre de 1995 es nombrado auxiliar del prefecto de Estudiantes en el Seminario de Colmenar Viejo. Después fue formador de postulantes, superior y maestro de novicios en Los Negrales (Madrid). En Colmenar Viejo ejerce también como consultor, vicario provincial y prefecto de los seminaristas Mayores. En la Confederación Claretiana de Aragón, Castilla y León fue delegado de formación del Superior de la Confederación, de 2004 a 2007. Este último año fue elegido prefecto de Espiritualidad y Formación de la Provincia claretiana de Santiago. Durante el sexenio 2007-2012 fue también vicario provincial y prefecto de Estudiantes y Postulantes en Colmenar Viejo, así como profesor en el Instituto Teológico de Vida Religiosa y en la Escuela Regina Apostolorum de Madrid. El 31 de diciembre 2012 fue elegido Superior Provincial de los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago. El 13 de noviembre de 2013 presidente de CONFER. El 16 de marzo de 2016 se hace público su nombramiento como obispo de Mondoñedo-Ferrol y toma posesión de la diócesis el día 7 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es actualmente miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, Comisión a la que se incorporó en la Plenaria de noviembre de 2016.