Carta pastoral de Mons. Francesc Pardo i Artigas: ¡Hacia un “nosotros” cada vez más grande! 107 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado

El papa Francisco nos ha ofrecido un mensaje para ayudarnos a vivir este año esta jornada. Presentar y comentar brevemente su mensaje es la mejor manera de comprender el porqué de la jornada.

La historia del “nosotros”

En la carta “Todos somos hermanos” (Fratelli tutti), el Papa manifiesta una preocupación y un deseo: que, superada la crisis sanitaria, la peor reacción sería caer en una fiebre consumista y en nuevas formas de egoísmo. Ojalá que al final ya no existan “los otros”, sino solo un “nosotros”.

Se entiende perfectamente que “los otros” son los inmigrantes, los refugiados, quienes no forman parte de nuestra familia, grupo de amigos, país… o de Occidente. Por eso la primera actitud es que todos ellos sean “nosotros”.

Todos hemos hablado y hemos oído a menudo hablar de “los otros” al referirnos a los inmigrados en nuestra tierra, o cuando debatimos la situación de quienes malviven en campos de refugiados. Necesitamos sentirnos identificados con ellos: son de los “nuestros”. Esta es una actitud fundamental: pasar de los “otros” al “nosotros”.

El Papa nos recuerda que Dios desde el principio ha pensado en un “nosotros”, un pueblo, y que Jesucristo ha muerto y resucitado para que todos seamos uno. Y se constata que ahora el “nosotros” querido por Dios está roto, fragmentado, herido y desfigurado, sobre todo en este tiempo de pandemia. Los nacionalismos cerrados y agresivos y el individualismo radical también fragmentan los “nosotros” en el mundo y en la Iglesia misma. El precio más elevado lo pagan siempre quienes quedan reducidos dentro de la categoría de los “otros”: extranjeros, inmigrantes, marginados… que viven en las periferias existenciales.

Esta jornada nos invita a superar los muros que nos separan y a trabajar por un “nosotros” que alcance a todo el mundo.

Una Iglesia cada vez más católica

Para los que somos católicos, esta exigencia es un compromiso a ser cada vez más lo que somos: “católicos”, es decir, “universales”. La catolicidad de la Iglesia es una realidad que tiene que ser vivida en cada momento de la historia.

Hoy la Iglesia se siente llamada a salir a las calles de las periferias existenciales para curar a quien está herido y a buscar a quien está perdido, sin prejuicios ni miedos, sin proselitismo, dispuesta a acoger a todo el mundo. Entre estos que viven en situaciones de marginación encontramos a muchos refugiados e inmigrados, desplazados, y a otras víctimas de la explotación de personas, a las cuales Dios quiere que se les manifieste su amor y se les anuncie la salvación.

Un mundo cada vez más inclusivo

La finalidad es trabajar para decidir siempre pensando en la gran familia humana, y no solo en algunas partes de esta familia. Hay que ir construyendo juntos las instituciones de gobierno y también las comunidades más locales, y un futuro de justicia y paz asegurando que nadie quede excluido.

El ideal es la imagen de la “nueva Jerusalén” del Apocalipsis y de Isaías, en que todos los pueblos se encuentran unidos en paz y concordia celebrando la bondad de Dios y las maravillas de la creación.

¿Qué podemos hacer nosotros?

Cambiar nuestra mirada y percepción de los inmigrados y refugiados considerándolos hermanos en busca de una vida digna.

Experimentar que no solo es “un problema de los gobiernos de los estados” sino también de cada uno de nosotros. Debemos, siempre que sea posible, favorecer puentes para facilitar la cultura del encuentro.

Y colaborar con las instituciones que acogen y se preocupan de las necesidades de los inmigrantes y refugiados.

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 453 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.