Carta pastoral de Mons. Juan Carlos Elizalde: Con motivo del inicio del nuevo curso 2021-2022

Queridos diocesanos: mis mejores deseos al empezar este curso pastoral 2021-2022.

Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión’, es el tema del próximo sínodo de obispos. La Iglesia se prepara a un gran Sínodo. Estamos a punto de estrenar la primera fase, la consultiva, de octubre de 2021 a abril de 2022. Es momento de dialogar, contrastar y responder. La sinodalidad presupone la identidad, es decir, la fe de la Iglesia. Por tanto es un año de renovación y de gracia.

El 27 de septiembre, en las Jornadas Pastorales de Inicio de Curso, comprobaremos de la mano de D. José Luis Cabria, el verdadero alcance de este camino sinodal. El domingo 17 de octubre, con toda la Iglesia y en la misma fecha, a las 12:30h en la Catedral de María Inmaculada, Madre de la Iglesia, tendrá lugar la Eucaristía de apertura diocesana del Sínodo. La Diócesis de Vitoria quiere caminar al ritmo de la Iglesia universal. Monseñor D. Juan Ignacio Arrieta, un vitoriano en Roma, nos ayudará el día 28 de septiembre a tomar perspectiva en el segundo día de las Jornadas Pastorales de Inicio de Curso.

Caminar es renovarse, crecer y progresar. El 15 de septiembre en el Santuario de la Virgen de los Dolores de Eslovaquia el Papa Francisco decía:

En primer lugar, la fe de María es una fe que se pone en camino. La joven de Nazaret, apenas recibido el anuncio del Ángel, «se fue rápidamente a la región montañosa» (Lc 1,39) para ir a visitar y ayudar a Isabel, su prima. Por eso María se puso en camino. A la comodidad de la rutina prefirió las incertidumbres del viaje; a la estabilidad de la casa, el cansancio del camino; a la seguridad de una religiosidad tranquila, el riesgo de una fe que se pone en juego, haciéndose don de amor para el otro. Y toda su vida será un camino detrás de su Hijo, como primera discípula, hasta el Calvario, a los pies de la cruz. María camina siempre. Y, por favor, sigan en camino, siempre. ¡No se detengan! Y quisiera agregar algo más. Dije: “no se detengan”, porque cuando la Iglesia se detiene, se enferma; cuando los obispos se detienen, enferman a la Iglesia; cuando los sacerdotes se detienen, enferman al pueblo de Dios. No olvidemos esto: no se puede reducir la fe a azúcar que endulza la vida. No se puedeJesús es signo de contradicción. Ha venido para llevar luz donde hay tinieblas, haciéndolas salir al descubierto y obligándolas a rendirse. Por eso las tinieblas luchan siempre contra Él. Quien acoge a Cristo y se abre a Él resurge, quien lo rechaza se cierra en la oscuridad y se arruina a sí mismo.” 

 

HACIA EL FUTURO DESDE LA MEMORIA AGRADECIDA DEL PASADO.

Los dos pies con los que caminamos son la memoria agradecida del pasado y el proyecto de futuro. Si, mirando al pasado, no tenemos nada que agradecer, ni se nos ocurre echar el otro pie hacia el futuro.

Nuestra Iglesia diocesana no se entiende hoy sin el pastoreo de los obispos anteriores. D. Miguel Asurmendi y D. José María Larrauri fueron los últimos. No se entiende sin la Iglesia universal guiada en su última etapa por Benedicto XVI y San Juan Pablo II. Nuestro III Plan Diocesano de Evangelización no se entiende sin los dos anteriores, la renovación del laicado, la prioridad por las personas pobres y vulnerables y la actualización del mapa pastoral de la Diócesis. Los últimos nombramientos sacerdotales visibilizan la diversificación de estilos pastorales en nuestras parroquias hoy.

El día 29 de este mes, en las Jornadas de Inicio de Curso, otearemos el futuro presentando las principales innovaciones pastorales de la mano de algunas delegaciones y servicios. No es posible ahora una presentación exhaustiva de todas las realidades diocesanas pero sí lo haremos durante el curso.

Pastoral Familiar hará una propuesta renovadora de iniciativas adaptables a todas las comunidades en este Año Amoris Laetitia. Nuestros seminaristas tendrán una incidencia especial en este Año de San José. 22 seminaristas y una pequeña residencia vocacional serán el destino privilegiado de gran parte de la oración de la Diócesis. La vitalidad del bautismo va cuajando en las concreciones diocesanas del último Congreso de Laicos. Su campo de acción desborda el mundo pastoral parroquial y quiere irrumpir con fuerza en los movimientos sociales y laborales de la Diócesis. También Cáritas, Berakah, Manos Unidas y otras organizaciones eclesiales y civiles recogen este impulso que querría reforzar las iniciativas de la Delegación de Migraciones en favor de personas refugiadas y víctimas de la trata. Es lo que pretende la Jornada del día 26 de septiembre. El 3 de octubre culminaremos en la Diócesis el Tiempo de la Creación.

Quiero señalar que, como hilo conductor de este curso pastoral 2021-2022, vamos a seguir la línea 2 de nuestro III Plan Diocesano de Evangelización: ‘La transmisión del mensaje de Jesús. Un pueblo que evangeliza’Catequesis, Enseñanza, Nueva Evangelización, Jóvenes, Tercera Edad, Salud, Animación Bíblica, Pastoral Penitenciaria y Misiones, recogerán las principales iniciativas enriquecidas por Emaús, Grupos Alpha, Amor Conyugal y ojalá también por Effetá y Hakuna. Nos espera un curso intenso y apasionante en el que nos necesitamos todos. Con más razón los miembros de la vida consagrada, corazón de nuestras comunidades. Y en su realidad contemplativa, la Iglesia orante que nos cuida y anima.

 

PASTORAL DE CONVERSIÓN, ALMA DE LA EVANGELIZACIÓN.

Os escribo esta carta en la fiesta de San Mateo, apóstol y evangelista. Cuenta el Papa Francisco –en El nombre de Dios es Misericordia– que aquel 21 de septiembre de 1953 era el Día del Estudiante, que coincidía con la Fiesta de la Primavera en Argentina. Él tenía 17 años. “Antes de ir a la fiesta pasé por la parroquia a la que asistía y encontré a un sacerdote al que no conocía y sentí la necesidad de confesarme, y ésta fue para mí una experiencia de encuentro; he encontrado a alguien que me esperaba. Después de la confesión sentí que algo había cambiado. Yo no era el mismo, había sentido una voz, una llamada. Me convencí que debía convertirme en sacerdote y esta experiencia en la fe es importante.” Aquel sacerdote anciano y enfermo, con leucemia, se llamaba Carlos Duarte Ibarra. “Me sentí acogido por la misericordia de Dios confesándome con él. Murió al año siguiente. Recuerdo aún que después de su funeral y de su entierro, al regresar a casa, me sentí como si me hubieran abandonado. Y lloré mucho aquella noche, mucho, oculto en mi habitación. ¿Por qué? Porque había perdido a una persona que me hacía sentir la misericordia de Dios, ese miserando atque eligendo, una expresión que entonces no conocía y que después elegí como lema episcopal. La reencontraría a continuación en las homilías del monje inglés San Beda el Venerable –figura en el Oficio de Lectura del día en las Horas Litúrgicas– quien describiendo la vocación de san Mateo, escribe: le miró con misericordia y le eligió.

Ignatius 500ek Elizaren historia betirako aldatu zuen eraldaketa pertsonal bat ospatzen du. Jainkoak bizitzan egiten duen agerpenean ohikoa duenez, gertakari horrekin ere garrantzia eman nahi dio barneko esperientziari eta topaketa soil eta zintzoari. Merezi du gaur egun mundu osoko testuinguru eta kultura desberdinetako pertsonak inspiratzen jarraitzen duen kontakizunaren zedarri nagusiak gogora ekartzea.

No en vano estamos celebrando el Año Jubilar de los 500 años de la Conversión de San Ignacio, con ocasión de la herida en Pamplona: 20 de mayo de 1521. El 2 de octubre lo celebraremos en Loiola. El III Plan Diocesano de Evangelización y la Pastoral de la Diócesis son para la conversión del corazón, para el cambio de vida y para la adhesión apasionada a Jesucristo. Compartir la vida con las personas más frágiles, pobres y vulnerables es la consecuencia.

Mi abrazo y bendición sobre todo a quienes estéis sumidos en situaciones de dolor, aún en la pandemia.

+ Juan Carlos Elizalde

Obispo de Vitoria

Mons. Juan Carlos Elizalde
Acerca de Mons. Juan Carlos Elizalde 33 Articles
El obispo de Vitoria nació en Mezquíriz (Navarra) el 25 de junio de 1960. Obtuvo la licenciatura en Filosofía por la Universidad de Navarra (1977-1980) y en Teología por la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, formándose con los Cruzados de Santa María. Es Licenciado en Teología Espiritual por la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid y realizó el curso de Directores de Ejercicios Espirituales con los PP. Jesuitas de Salamanca (1994-1996). Fue ordenado sacerdote el 3 de octubre de 1987 en Roncesvalles, quedando incardinado en la diócesis de Pamplona, sede en la que ha desarrollado su ministerio sacerdotal. Entre otros, ha desempeñado los cargos de director de las residencias universitarias diocesanas “Martín de Azpilicueta” y “Argaray” (1999-2004) y párroco de “Santa María” de Ermitagaña” y de “La Sagrada Familia” (2005-2009). Actualmente es profesor de Teología y responsable de Pastoral de la Universidad Pública de Navarra, desde 1998; vicario episcopal territorial de la zona de Pamplona-Cuenca-Roncesvalles, desde 2009; profesor de Homilética del CSET “San Miguel Arcángel”, desde 2011; coordinador del Centro de Dirección Espiritual diocesano en la Capilla de la Divina Misericordia en el oratorio de “San Felipe Neri”, desde 2012; y canónigo-prior de la Real Colegiata de Roncesvalles, desde 2013.