Carta pastoral de Mons. Francisco Cerro: Jornada de inicio del curso pastoral

Mis queridos hermanos: En los primeros días del mes de septiembre, me dirijo a todos vosotros para convocaros a la Jornada de Inicio del Curso Pastoral 2021-2022, que tendrá lugar el próximo sábado, 25 de septiembre.

Seguimos atravesando una situación compleja como consecuencia de la pandemia y de sus diferentes manifestaciones. Tengo particularmente presentes a todas las personas que estáis sufriendo como consecuencia de la enfermedad, de la crisis o por cualquier otro motivo. Pido al Señor que nos dé fuerzas y nos ayude a vivir esa situación, que siempre es fecunda cuando
se ve desde los ojos de Dios.

Las dificultades del momento presente, sin embargo, no deben llevamos a la parálisis ni a encerramos en nuestras casas y en nuestros templos. Al contrario, necesitamos reencontramos para vivir, expresar públicamente y compartir entre nosotros y con los demás nuestra fe, con todas las medidas de seguridad que se nos recomiendan, de forma responsable, pero valiente.

Por eso deseo enormemente poder iniciar mi visita pastoral y, junto con ello, seguir recuperando algunos de nuestros encuentros diocesanos a lo largo del curso pastoral.

En el día de hoy he firmado mi Carta Pastoral para este curso, en la que, con el título «Los sueños se construyen juntos», reflexiono sobre la vocación laical en el momento presente. En ella, además, presento la propuesta pastoral presinodal que nos conducirá en los próximos tres años hasta el sínodo diocesano al que daremos inicio en 2024. Cada uno de ellos lo
dedicaremos especialmente a profundizar en las tres formas de vivir la llamada universal a la santidad -la vocación laical, la vocación a la vida consagrada y la vocación al sacerdocio ministerial- sin olvidar los subrayados que nos marca la Iglesia universal (como el año de la familia o el sínodo de los obispos sobre la sinodalidad), o que estamos impulsando en nuestra
propia Archidiócesis (como el Año Santo Guadalupense). Estoy convencido de que caminar juntos, con una forma común de mirar a la realidad que nos rodea desde iniciativas compartidas, dará muchos frutos.

Este curso pastoral al que estamos dando inicio lo dedicaremos, pues, a la vocación a la que están llamados, por el bautismo, los fieles laicos. Es una vocación única y específica, maravillosa e insustituible, que consiste en hacer presente el Reino de Dios en las realidades temporales.

En la jornada de inicio de curso tendré la oportunidad de presentaros los contenidos principales de la carta y, junto con ello, nos presentarán también la propuesta pastoral y las claves de este año, en sintonía con el Congreso de Laicos celebrado en Madrid en 2020 y que tantos frutos está dando en la Iglesia que peregrina en España y también en nuestra Archidiócesis.

Así pues, queridos hermanos, os convoco a todos a este primer encuentro diocesano, con la esperanza de poder saludaros; y os animo a seguir trabajando, en comunión, para hacer realidad los sueños que estamos construyendo juntos. Encomiendo a la Virgen de Guadalupe, el fruto pastoral para seguir caminando juntos con alegría.

Con mi bendición.

+ Francisco Cerro Chaves

Arzobispo de Toledo

Primado de España

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.