Carta pastoral de Mons. Fernando Valera: La indiferencia no es una opción

Queridos hermanos:

Al iniciar este nuevo curso, consideremos que el tiempo es un regalo de Dios. No vivimos en un devenir vacío, sino con un contenido siempre nuevo. La etapa que comenzamos es un momento propicio para mirar la realidad desde el corazón y desde la fe, desde los ojos del mismo Jesús.

Dios, que todo lo hace nuevo, nos llama a caminar junto a los hermanos, siendo cercanos, estando realmente presentes. La indiferencia no es una opción: la verdadera existencia es siempre la que se proyecta en favor de los otros, especialmente de los más desfavorecidos, y sabe acompañar a quienes recorren a la intemperie el camino de la vida.

Jesús, como hizo con los discípulos de Emaús, nos muestra que el mejor regalo que podemos hacer a los otros es nuestro tiempo, nuestra vida. Desentenderse del hermano, vivir en la autorreferencialidad: ese es el verdadero fracaso.

Ante el nuevo curso 2021-2022, la Iglesia de Zamora está llamada a salir al encuentro de todos y mostrar que las llagas del Resucitado están llenas de gloria. Una Iglesia viva y joven es aquella que acompaña y venda las heridas de los hombres, que sale de sí misma, como María con Isabel, y se pone a servir. Cercanía, escucha, cordialidad, paciencia, mansedumbre, aguante: vivamos en autenticidad, en amistad con Jesús y con los demás, y seamos cada día más lo que un día Dios pensó para nosotros:
“Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor ” (Ef 1, 4).

+ Fernando Valera Sánchez

Obispo de Zamora