Carta pastoral de Mons. Celso Morga: Virgen de Guadalupe, patrona de los extremeños de aquí y de fuera

Queridos fieles:
Nos vamos desenganchando del verano al mismo ritmo que nos introducimos en el nuevo curso, con hechos concretos que nos ayudan a visualizar la normalidad, como es la vuelta de los niños al colegio durante esta semana.

Comenzamos también poco a poco el curso pastoral, esperando que este año se parezca lo más posible a los cursos previos a la pandemia en cuanto a la posibilidad de llevar a cabo actividades sin amenazar nuestra salud.

Arrancamos el curso, como es habitual, mirando a la Virgen de Guadalupe, nuestra Patrona. Ella es un punto de unión de todos los extremeños, los que vivís aquí y los que están fuera, repartidos por el resto de España.

Hubo un tiempo en que se llamó a toda esa gente, que se cuentan por decenas de miles, la tercera provincia extremeña. Muchos tenían la esperanza de volver con la jubilación y lo han hecho, aunque buena parte de ellos terminaron admitiendo que los años no habían pasado en balde, que los lazos con sus pueblos de origen se habían debilitado y que los hijos y nietos, ya establecidos y asentados en las ciudades a las que emigraron, los tenían demasiado apegados en la tierra de acogida.

Los centros culturales y las casas regionales extremeñas, a donde llega Iglesia en camino desde que se fundó, siguen siendo centro de reunión de muchos paisanos que tuvieron que emigrar.

La Virgen de Guadalupe ha ejercido para ellos de Madre en las muchas facetas que tiene cualquier madre. Consuelo por la distancia, que ahora se acortan por las autovías y las redes sociales, pero que en su momento se sentía y se sufría mucho más que ahora.

La Virgen de Guadalupe ha vinculado el referente geográfico con el espiritual, animando y sosteniendo con frecuencia la necesidad que tiene todo emigrante de sentir cerca a los suyos.

La Virgen de Guadalupe ha impreso una seña de identidad que esa “tercera provincia” ha mostrado con orgullo allí donde estaba.

La Virgen de Guadalupe ha hecho presente a Extremadura en el resto de España y en medio mundo gracias a la devoción de sus hijos repartidos de norte a sur y de este a oeste.

Esta semana os he tenido presentes a todos, los extremeños que estáis y los que anheláis estar, a los pies de la Reina de la Hispanidad. Que Ella nos guíe a todos y nos haga andar por buenos caminos durante el curso que acabamos de iniciar.

+Celso Morga Iruzubieta
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 

Mons. Celso Morga Iruzubieta
Acerca de Mons. Celso Morga Iruzubieta 85 Articles
Mons. Celso Morga Iruzubieta nació en Huércanos, La Rioja, el 28 de enero de 1948. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Logroño y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1972. Posteriormente, cursó la licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra, donde obtuvo el Doctorado en 1978.morga_iruzubieta_celso Más tarde desarrolló su labor pastoral en diversas parroquias de La Rioja y fue vicario judicial adjunto del Tribunal Diocesano entre 1974 y 1980. Ese año se trasladó a Córdoba (Argentina) para impartir la docencia de Derecho Canónico en el Seminario Archidiocesano. También ejerció de juez en el Tribunal Eclesiástico y de capellán de un colegio religioso. A su regreso a España en 1984, le nombraron párroco de San Miguel, en Logroño, y en 1987 fue llamado a Roma para trabajar en la Congregación para el Clero, el dicasterio vaticano que se ocupa de los asuntos que se refieren a la vida y ministerio de 400.000 sacerdotes católicos en todo el mundo. Allí ha trabajado de jefe de Sección y, desde noviembre de 2009, de subsecretario, cargo que ha ocupado hasta su nombramiento de secretario y Arzobispo titular de Alba Marítima, siendo ordenado obispo por el Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el día 5 de febrero de 2011. Además de su responsabilidad en la Curia Romana, Mons. Celso Morga ha desarrollado una intensa labor pastoral en diversas parroquias de la capital italiana, entre ellas la parroquia de los Santos Protomártires Romanos. Es autor de algunos libros de teología espiritual y ha publicado varios trabajos sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes, en L’Osservatore Romano y otras revistas. En la Conferencia Episcopal Española es miembro, desde noviembre de 2014, de la Comisión Episcopal del Clero.