Carta pastoral de Mons. Francesc Pardo i Artigas: Ante la cruz de Jesús

El martes día 14 celebramos la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Es una antigua fiesta cristiana que tiene su origen en Jerusalén en el siglo IV con la consagración de una iglesia allí donde tuvo lugar de la crucifixión de Jesús, y en la que guardaron la reliquia de la Cruz, hallada por santa Elena. En el año 628 el emperador Heraclio derrotó al rey persa Cosroes, que se había apoderado de la cruz, y la devolvió solemnemente a Jerusalén, portándola personalmente por la ciudad. Desde aquel día se celebra la Exaltación de Vera Cruz (de la verdadera cruz).

Por eso hoy me ha parecido adecuado ofrecer la plegaria de veneración de la Santa Cruz que pronuncié el Viernes Santo ante la fachada de la Catedral.

“Señor Jesús,

Este Viernes Santo también os queremos acompañar hasta esta colina de nuestra ciudad, donde se halla la Catedral, símbolo de nuestra fe.

Somos conscientes de que a menudo os dejamos solo, como hicieron la mayoría de apóstoles y discípulos. En otros momentos os negamos, como Pedro, y actuamos como si no os conociésemos. Incluso a veces os apartamos de nuestra vida y de nuestra ciudad, porque nos parece que estorbáis y limitáis nuestra libertad. Somos conscientes de que con nuestros pensamientos, palabras, acciones y omisiones también os cargamos la cruz.

Pero hoy estamos ante vos, llorando –como Pedro– por nuestras negaciones, nuestros pecados e infidelidades y por la debilidad de nuestra vida cristiana.

Llevamos también nuestras propias cruces y quisiéramos ayudar a llevar las cruces de nuestros hermanos, como Simón de Cirene os ayudó a llevar la vuestra.

Pedimos ayuda, necesitados de esperanza, de serenidad, de paz, de fortaleza para afrontar esta dolorosa pandemia, para encomendar los difuntos a vuestra misericordia, para confiaros los enfermos y ancianos, para rogar por los sanitarios y servidores.

Afanosos de vida –y de vida con plenitud–, sostenednos en las dificultades, en los fracasos y en el temor a la muerte.

También nos queremos asemejar a María, a las mujeres y a Juan para mantenernos, como ellos hicieron, al pie de la cruz, fieles a vuestro lado.

Y Vos, Señor, desde la cruz, nos dirigís la última mirada: “Estoy aquí por ti, porque te amo. Quiero que vivas plenamente, y por eso tengo que morir, para vencer a la muerte, al mal y al pecado. Mírame, y date cuenta de lo mucho que te amo. ¿Qué más podía haber hecho por ti?”.

Os damos las gracias, Señor Jesús, Cristo Crucificado, porque Vos sois nuestra vida, porque sois nuestra esperanza. Porque Vos, Jesús, Debilidad de Dios, sois nuestra fortaleza.

Os damos gracias porque habéis escogido a los simples para avergonzar a los inteligentes; porque os habéis fiado de los débiles para avergonzar a los fuertes. Porque habéis escogido al pueblo humilde para rebajar a quienes se creen muy importantes; porque nos habéis escogido a todos nosotros como amigos y hermanos.

Señor Jesús, que de nuevo descubra la sabiduría y la fuerza de vuestra cruz. Que ella me guíe y conduzca mi vida, en los gozos y sufrimientos, y en mi relación con los demás. Que acompañe cada día mis luchas y esperanzas.

Gracias, Señor de la cruz. Os amo, Señor de la cruz. Como el centurión romano, reconocemos que sois el Hijo de Dios. Así hoy, mañana, cada día y siempre, podremos participar de vuestra Pascua. Amén”.

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 458 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.