Carta pastoral del Card. Antonio Cañizares: Una imagen peregrina de la Inmaculada nos visita

La Virgen María nos visita en Valencia el fin de semana próximo, en una imagen de la Inmaculada procedente de Éfeso, donde se retiró y vivió María acogida por el discípulo de su Hijo al que tanto quería, Juan evangelista, pasando por Loreto, en Italia –donde se mantiene su humilde casita de Nazaret trasladada allí– María, nuestra Madre, y nos recuerda lo que dijo en Caná de Galilea a los criados o servidores: «Haced lo que Él os diga». Se trata de una iniciativa internacional, acogida en diversas diócesis de España, «tierra de María».

Nos visita esta imagen de la Inmaculada, Patrona de España, con ocasión de la pandemia como madre de esperanza en auxilio nuestro. Necesitamos, ya que somos muy olvidadizos o muy dejados, que nuestra Madre nos recuerde esto todos los días y nos diga, como en Caná de Galilea: «Haced lo que Él os diga», para adelantar la hora del amor supremo de su Hijo y de la misericordia, la hora de la alegría. ¡Qué maravilla que esté con nosotros! No la disgustemos. Aprovechemos para pedir su ayuda porque escuchamos la palabra de Dios y la cumplimos, porque somos fieles servidores de Dios.

Amigos lectores, con todos quisiera unirme y acudir a la Virgen querida. Por todos mi plegaria a María. Que Ella bendiga y proteja a todos; que a todos acompañe siempre en el caminar de cada uno y en el de todos en conjunto, y conduzca a Cristo, que es Camino, Verdad y Vida. Ante Ella, con toda certeza, recuerdo a todos y pido por todos. Quisiera conocer vuestras vidas, esperanzas, inquietudes, penas y sufrimientos para presentarlos a la Señora, toda santa e inmaculada, llena de gracia, tan cercana a todos. Los hago míos y los presento ante Ella. Quiero tener también un recuerdo particular de cuantos nos han precedido: su memoria nos llena de gratitud y de emoción. Sus recuerdos y su presencia viva evocan nuestras raíces, inseparables de la devoción y protección de la Santísima Virgen María, Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Madre de cada uno de nosotros.

En medio de esta pandemia que sufrimos todos, la imagen de la Virgen viene a Valencia y a otras partes de España como Madre compasiva que llora con sus hijos afligidos que la acogen en casa, como el discípulo amado, Juan; y Ella siempre espera a que sus hijos acudan a su corazón de Madre para dar la esperanza, la fortaleza y el amor que necesitan, sean cuales sean las miserias físicas y morales que tengan.

Además, visita esta imagen de la Virgen Inmaculada en el Año Compostelano, lo que nos hace recordar aquellos momentos de la evangelización primera por el apóstol Santiago y en carne mortal, según la venerable tradición hispana del Pilar en Zaragoza, para animar y dar esperanza al apóstol Santiago, un tanto desesperanzado ante la obra misionera evangelizadora de España, hasta los confines de la tierra. Acaece esta visita a mayor abundamiento, días después que se ha hecho pública por el CIS la situación religiosa de España que indica un aumento triplicado en diez años del porcentaje de agnósticos, increyentes, entre nosotros. Y eso me hace pensar en esta diócesis valenciana, embarcada decisivamente tras el Sínodo Diocesano, en la nueva evangelización de nuestras tierras valencianas y del resto de España, no exenta de dificultades que necesitan ánimos, fe y esperanza para evangelizar de nuevo. Y me hace pensar también en Valencia después de las Fallas en septiembre y de la ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados, para superar la formalidad e ir al fondo del significado de esta ofrenda, tan vistosa y de tanta emoción.

Todo esto lo tenemos presente ante la visita de la Virgen a Valencia, como cantamos a la Virgen de los Desamparados, que «por Ella, la fe, no muere en tierras valencianas» y que, también nos vamos a situar de inmediato ante la conmemoración del primer Centenario de la Coronación litúrgica de Nuestra Señora de los Desamparados, nuestra adorable Patrona.

Nuestras raíces, inseparables de las de España, son cristianas y se arraigan en la cercanía de la que es nuestra historia que se amasa con la protección, la honra y la filial devoción de María. Nuestros anhelos y nuestras ilusiones, nuestras plegarias y esperanzas no se pueden separar de la Madre. Ella también apunta al que es el principio y el fin de todo: Jesucristo.

Nuestros antepasados, a los pies de la Virgen, confiaron en el Señor y comprendieron la verdad. Como Pilatos, tenemos delante la verdad y no somos capaces de reconocerla. ¡Y la necesitamos tantísimo!. María, sin embargo, nos la muestra: ¡Acudamos a Ella! Estamos en pie de guardia, expectantes ante la visita-peregrinación de la Virgen Inmaculada, y le decimos, aclamándola: ¡¡¡VEN!!

+ Card. Antonio Cañizares

Arzobispo de Valencia

Card. Antonio Canizares
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Emmo. y Rvmo. Sr. Antonio CAÑIZARES LLOVERA El Cardenal Antonio Cañizares, nombrado el 28 de agosto de 2014 por el papa Francisco arzobispo de Valencia, nació en la localidad valenciana de Utiel el 15 de octubre de 1945. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Valencia y en la Universidad Pontificia de Salamanca, en la que obtuvo el doctorado en Teología, con especialidad en Catequética. Fue ordenado sacerdote el 21 de junio de 1970. Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en Valencia. Después se trasladó a Madrid donde se dedicó especialmente a la docencia. Fue profesor de Teología de la Palabra en la Universidad Pontificia de Salamanca, entre 1972 y 1992; profesor de Teología Fundamental en el Seminario Conciliar de Madrid, entre 1974 y 1992; y profesor, desde 1975, del Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequesis, del que también fue director, entre 1978 y 1986. Ese año, el Instituto pasó a denominarse «San Dámaso» y el Cardenal Cañizares continuó siendo su máximo responsable, hasta 1992. Además, fue coadjutor de la parroquia de "San Gerardo", de Madrid, entre 1973 y 1992. Entre 1985 y 1992 fue director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española. Creado Cardenal en marzo de 2006 El papa Juan Pablo II le nombró Obispo de Ávila el 6 de marzo de 1992. Recibió la ordenación episcopal el 25 de abril de ese mismo año. El 1 de febrero de 1997 tomó posesión de la diócesis de Granada. Entre enero y octubre de 1998 fue Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena. El 24 de octubre de 2002 fue nombrado Arzobispo de Toledo, sede de la que tomó posesión el 15 de diciembre de ese mismo año. Fue creado Cardenal por el Papa Benedicto XVI en el Consistorio Ordinario Público, el primero de su Pontificado, el 24 de marzo de 2006. Cargos desempeñados en la CEE y en la Santa Sede En la Conferencia Episcopal Española ha sido vicepresidente (2005-2008), miembro del Comité Ejecutivo (2005-2008), miembro de la Comisión Permanente (1999-2008), presidente de la Subcomisión Episcopal de Universidades (1996-1999) y de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis (1999-2005). El Papa Juan Pablo II lo nombró miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 10 de noviembre de 1995. El 6 de mayo de 2006, el Papa Benedicto XVI le asignó esta misma Congregación, ya como Cardenal. También como Cardenal, el Papa le nombró, el 8 de abril de 2006, miembro de la Comisión Pontificia “Ecclesia Dei”. El Cardenal Cañizares ha sido fundador y primer Presidente de la Asociación Española de Catequetas, miembro del Equipo Europeo de Catequesis y director de la revista Teología y Catequesis. Es miembro de la Real Academia de la Historia desde el 24 de febrero de 2008. Igualmente, el Papa nombró al Cardenal Cañizares Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en diciembre de 2008. De otro lado, el cardenal fue nombrado en 2010 “Doctor Honoris Causa” por la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV) Nombrado Arzobispo de Valencia el 28 de agosto de 2014. Tomó posesión de la Archidiócesis el 4 de octubre de 2014