Carta pastoral de Mons. Joan E. Vives: Los santos nos acompañan

El Cabildo Catedral de Santa María de Urgell ha preparado un folleto sobre todos los santos y beatos de nuestra Diócesis de Urgell, que pronto verá la luz. Somos una Iglesia que se arraiga en la predicación apostólica de S. Pablo, y que confiesa la fe en Cristo, adornada por el testimonio de sus santos. Sabemos que ya en el siglo VI, con el obispo S. Justo de Urgell, encontramos los rastros de una Iglesia bien constituida, que participa en los Concilios y puede escribir documentos magisteriales inspirados, y que sobre todo testimonia la santidad de Dios en sus miembros.

Es porque Cristo ha resucitado que nosotros somos hijos de Dios, hemos recibido el perdón y hemos sido hechos, por el bautismo, herederos de la vida eterna. La Virgen María y todos los santos y beatos, con sus méritos unidos a los de Jesucristo, el único mediador y redentor, nos aportan la gran revelación del triunfo de la gracia, el perdón de los pecados y el premio de la vida eterna. Y nos hacen llegar la gran verdad de que es posible la santidad en todos los estados de vida y en toda circunstancia histórica.

El Papa Francisco a su Exhortación apostólica «Gaudete te Exsultate» («Alegraos y regocijaos», citando Mateo 5,12) hace una llamada a la santidad para que resuene, una vez más -como ya lo hizo el Concilio Vaticano II-, la llamada universal a la santidad, que todos tenemos, procurando encarnarla en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Hemos sido elegidos en Cristo «para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor; nos ha destinado a ser sus hijos» (Ef 1,4-5).

«¡Todos podemos ser santos!», proclama el Papa Francisco. «Todos los cristianos, como bautizados, tienen una igual dignidad ante el Señor y los une una misma vocación que es la santidad». Y también dice: «Los santos no son héroes, sino pecadores que siguen a Jesús por el camino de la humildad y de la cruz, y así se dejan santificar por Él, porque nadie se hace santo a sí mismo». La Iglesia, por más que esté formada por pecadores como nosotros, es «una, santa, católica y apostólica», así lo afirmamos en el Credo, ya que es Dios quien la hace vivir en la santidad y la renueva constantemente con su gracia santificante. Pero también es cierto que, de entre los pecadores, el Señor elige algunas personas para hacer ver mejor la santidad, para dar a conocer mejor que es Él quien santifica. «La santidad, dice el Papa, es el rostro más bello de la Iglesia: es descubrirse en comunión con Dios, en la plenitud de su vida y de su amor. Se entiende, pues, que la santidad no es una prerrogativa sólo de algunos: es un don que se ofrece a todos; nadie está excluido, por eso constituye el carácter distintivo de todo cristiano». La santidad es vivir con amor y ofrecer el testimonio cristiano en las ocupaciones de cada día, donde estamos llamados a convertirnos en santos. Cada uno en las condiciones y en el estado de vida en que se encuentra».

Debemos dar gracias a Dios por estos hermanos, los santos y beatos de nuestras tierras y comarcas, que amaban las mismas cosas que nosotros y fueron fieles a la fe y la gracia recibida, haciéndola fructificar. Conozcamos sus vidas, sus tentaciones, sus virtudes y sus acciones. Alabémosles y pidámosles que nos acompañen y protejan, y que un día nos reciban en la gloria. Así lo proclama la liturgia en la muerte de un bautizado: “Al paraíso te lleven los ángeles, a tu llegada te reciban los mártires y te introduzcan en la Ciudad Santa de Jerusalén.

+Joan-Enric Vives, Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).