Carta pastoral de Mons. Sebastià Taltavull: Una multitud que no deja a Jesús tranquilo

Hay que hacer un gesto de confianza y responder con afecto al ofrecimiento que se nos hace, tan lleno de gratuidad. Se trata de un alimento que perdura y que proviene de Alguien que nos ama. La respuesta, la proporciona la fe y podemos darla a raíz de las palabras que san Pablo dirige a los efesios: «Os digo que no andéis ya, como es el caso de los gentiles, que andan en la vaciedad de sus criterios» (Ef 4,17). Nos dice también: «Dejad que el Espíritu renueve vuestra mentalidad, y vestíos de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas» (Ef 4,23-24). Esta nueva naturaleza, ya la tenemos desde nuestra incorporación a Cristo por el bautismo y es el don gratuito de la presencia del Señor en cada uno de nosotros y en su Iglesia, hecho «pan», alimento necesario para nuestro caminar de cada día.

Tanto el Pueblo de Dios en el desierto (Ex 16,2-4.12-15) como la multitud hambrienta que no deja a Jesús tranquilo (Jn 6,24-35), reciben una respuesta que quiere abrirlos a una dimensión nueva en su vida. No podemos vivir pendientes de un alimento con fecha de caducidad, pegados a lo más inmediato y perecedero. Lo estamos experimentando en este tiempo de pandemia global, cuando nos damos cuenta de que tenemos que hacer el esfuerzo de ir a lo esencial y ayudar donde más nos necesitan. Hay quien está descubriendo el engaño de tantas horas de la vida dedicadas por completo a la compra-venta de objetos superfluos, entretenidos en un ir y venir sin objetivo, solo por el placer que da el uso abusivo de lo que adquirimos con dinero. Tenemos que decidirnos por querer volver a una normalidad que no caiga en esas tendencias de antes.

Mirémoslo a cualquier nivel, desde el más particular hasta el más universal, dando prioridad a la necesidad de un fuerte compromiso social. Como dice Benedicto XVI, «la vía solidaria hacia el desarrollo de los países pobres puede ser un proyecto de solución de la crisis global actual». La constatación es que «el hambre no depende tanto de la escasez material cuanto de la insuficiencia de recursos sociales, el más importante de los cuales es de tipo institucional. Es decir, falta un sistema de instituciones económicas con capacidad tanto de asegurar que se tenga acceso al agua y a la comida de manera regular y adecuada desde el punto de vista nutricional, como de afrontar las exigencias relacionadas con las necesidades primarias y con las emergencias de crisis alimentarias reales, provocadas por causas naturales o por la irresponsabilidad política nacional e internacional […], comenzando ante todo por el derecho primario a la vida» (Caritas in veritate, 27).  Jesús ha dado de comer a mucha gente y por eso todavía lo buscan. Quiere que el sentido de su búsqueda vaya más allá de su interés material. Pide la adhesión creyente a Él, el único que puede dar un alimento que perdura.

+Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

 

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.