Carta pastoral de Mons. Salvador Cristau: El Obispo

Ayer, sábado 12 de junio, Mons. Josep Àngel Saiz Meneses tomaba posesión como nuevo arzobispo de Sevilla. Fue consagrado obispo el día 15 de diciembre de 2001 y nombrado Obispo de Terrassa el 15 de junio de 2004. Desde hace 17 años, por tanto, ha sido nuestro obispo y pastor y por ello damos gracias a Dios.

Pero ¿qué es un obispo? ¿Cuál es su papel, qué significa en realidad ser obispo? Dice el evangelio según San Mateo: “Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos” (Mt 28,16-20).

Desde aquel momento, tras haber recibido el Espíritu Santo en Pentecostés, los apóstoles, cumpliendo el encargo de Jesús, fueron por todo el mundo bautizando y enseñando cuanto Jesús les había mandado.

De este modo fue extendiéndose la Iglesia por toda la tierra. Los apóstoles, y San Pablo también, predicaron el mensaje de Jesús y fundaron comunidades de fieles, dejando un sucesor suyo como responsable al frente de cada comunidad. Este es el origen de las «diócesis» que es  un grupo de fieles en un territorio determinado y con un sucesor de los apóstoles, el obispo, que hace presente a Jesucristo en aquel lugar y entre aquellos fieles.

Una comunidad y un obispo constituyen, por tanto, las diócesis en toda la tierra. Al lado del obispo aquellas comunidades tenían también unos ayudantes, los “presbíteros” o ancianos, y los “diáconos” o servidores, que colaboran con el obispo. Poco a poco las diócesis fueron organizándose y surgieron también ministerios diversos al servicio de la comunidad.

Así nació también nuestra diócesis de Terrassa, creada por el obispo de Roma, sucesor de San Pedro, el Papa San Juan Pablo II, el día 15 de junio de 2004, mediante la bula “Christifidelium salutem” en un territorio que en parte  coincide con una antigua diócesis llamada “Égara” que existió desde el quinto al octavo. Precisamente el próximo martes celebraremos, pues, el 17º aniversario de nuestra diócesis.

Es cierto que nuestra diócesis vive ahora unos momentos especiales, pero no más especiales que los que la Iglesia ha vivido desde sus Carta pastoral de Mons. Salvador Cristau, desde que Jesús envió los apóstoles al mundo.

En estos momentos nos hallamos sin un obispo residencial, pero sabemos que Cristo, el verdadero Pastor, continúa presente porque nos aseguró que estaría con nosotros hasta el fin del mundo. Y aunque los hombres pasamos, el Espíritu Santo sigue dando vida a la Iglesia y seguirá haciéndolo en nuestra diócesis de Terrassa. Él es quien reúne a los fieles y los envía a predicar y a bautizar. Porque la comunidad de bautizados, que es la Iglesia, continúa llevando a término el encargo que le encomendó su fundador, Jesús, el Señor, de ir por todo el mundo a anunciar el evangelio, la Buena Nueva de la salvación.

Este encargo de Jesús, este “Id por todo el mundo” , significa también ir a cuantos viven aquí, en nuestra tierra, en nuestra diócesis, en nuestros pueblos y ciudades. La misión de evangelizar no ha terminado y nos toca a nosotros continuarla ahora en nuestro tiempo.

Demos gracias a Dios por la Iglesia, démosle gracias por nuestra diócesis y por el trabajo llevado a término por quien ha sido hasta ahora nuestro obispo Josep Àngel, sucesor de los apóstoles. Demos gracias por haberle tenido como Pastor durante todos estos años y encomendémosle y recemos por la nueva misión que ahora le ha sido encomendada.

+ Salvador Cristau i Coll

Obispo auxiliar

Mons. Agustí Cortés Soriano
Acerca de Mons. Agustí Cortés Soriano 350 Articles
Nació el 23 de octubre de 1947 en Valencia. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Valencia. Se licenció en teología por la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia. En 1993 se doctoró en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote el 23 de diciembre de 1971. En su ministerio sacerdotal, entre 1972 y 1974, fue vicario en Quart de Poblet; de 1973 a 1984, capellán del Colegio San José de la Montaña de Valencia; de 1974 a 1976, párroco de Quart de Poblet y profesor en la Instituto Luis Vives de Valencia; de 1976 a 1978, director del Secretariado Diocesano de Pastoral Juvenil; el año 1978, vicario de San Antonio de Padua de Valencia; de 1978 a 1984, secretario particular del que entonces era arzobispo de Valencia, Mons. . Miguel Roca Cabanellas; de 1986 a 1997, rector del Seminario Metropolitano de Valencia; de 1997 a 1998, canónigo penitenciario de la catedral de Valencia, y entre 1990 y 1998, profesor de teología en la Facultad Teológica, en el Instituto Teológico para el matrimonio y la Familia y al Instituto de Ciencias Religiosas de Valencia. Fue nombrado obispo de Ibiza el 20 de febrero de 1998 y recibió la ordenación episcopal el 18 de abril de 1998. El 12 de septiembre de 2004 inició su ministerio como primer obispo de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, en la catedral de San Lorenzo de Sant Feliu de Llobregat. En la CEE es vicepresidente de la Comisión episcopal de seminarios y Universidades y presidente de la Subcomisión de Universidades. En la Conferencia Episcopal Tarraconense es el obispo delegado de la Pastoral Familiar y, desde la reunión de los obispos catalanes el pasado 30 de septiembre y 1 de octubre de 2008, encargado del Secretariado Interdiocesano de Pastoral de Santuarios, peregrinaciones y turismo de Cataluña y las Islas.