Carta pastoral de Mons. César Franco: Palabra y acción de Dios

En el evangelio de este domingo Jesús usa dos parábolas para explicar en qué consiste el Reino de Dios. Las dos tienen como elemento de comparación la semilla que se echa en tierra. En la primera parábola, Jesús quiere resaltar la acción de Dios, en apariencia imperceptible, pero eficaz porque hace crecer la semilla sin que el labrador sepa cómo. Se acuesta por la noche, se levanta por la mañana y la semilla va germinando hasta producir su fruto. En la segunda parábola, la del grano de mostaza, la intención de Jesús es resaltar la desproporción entre la diminuta semilla, la más pequeña de todas, y el árbol que genera, capaz de abrigar a todos los pájaros del cielo. No cabe duda de que, con estas comparaciones, Jesús se está refiriendo a la realidad que se llamará Iglesia, la comunidad de quienes acogen su palabra y crecen con el dinamismo que conlleva.

Se ha discutido mucho sobre la relación entre Reino de Dios y la Iglesia fundada con él. Algunos han separado tanto ambas realidades que han concluido que el Reino de Dios tiene poco o nada que ver con la Iglesia. Jesús anunciaría, según esta opinión, una realidad escatológica que solo se revelaría al fin de los tiempos. Dios establecería su señorío sobre todos los pueblos en la consumación del tiempo. Irónicamente se ha sintetizado este pensamiento con la expresión de A. Loisy: «Jesús anunció el Reino y vino la Iglesia».

Las parábolas de Jesús, sin embargo, aluden a una realidad que se hace presente ya en la tierra y que tienen su origen en él mismo, sembrador de palabras que crecen en el corazón de los hombres y se agigantan en virtud de ser Cristo quien es. No olvidemos que en la lengua hebrea el mismo término que significa «palabra» tiene también el significado de «acción». De ahí que, mediante ambos sentidos, se llega a definir a Dios como el Creador que «hace lo que dice». La conexión entre la palabra y la realidad es típica del ser de Dios. Su palabra siempre es eficaz, como un juramento que no admite retractación. Jesús, al sembrar su palabra en el corazón del hombre, la hace crecer misteriosa y eficazmente.

Para que el lector comprenda lo que queremos decir, basta leer el libro de los Hechos de Apóstoles, donde se narra el crecimiento de la Iglesia gracias a la palabra apostólica, al poder de la predicación. En el capítulo 6 de este apasionante libro se narra la institución de los diáconos como ayuda de los apóstoles para poder dedicarse con más empeño a la predicación. En este contexto, dice el narrador: «La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de los discípulos». Es claro el paralelismo de las dos frases: al crecimiento de la palabra corresponde la multiplicación de los discípulos. ¿Qué quiere decir esto sino que la palabra «crece» a medida que la Iglesia se consolida y desarrolla? Tenemos aquí lo prometido por Jesús en sus parábolas. El Reino de Dios se hace presente en la Iglesia que crece por medio de la Palabra. Es verdad que la plenitud del Reino solo tendrá lugar al fin de los tiempos, pero no hay que esperar a ese momento para verlo crecer humilde y trabajosamente en la realidad de la Iglesia. Dios actúa habitualmente sin hacer ruido, con sigilo, sin que el hombre incluso lo perciba. Su palabra lleva en sí misma el crecimiento y la tierra que la acoge como pequeña semilla verá el milagro de su desarrollo hasta el punto de convertirse en gran árbol, como dice hoy la profecía de Ezequiel con estas bellas palabras: «Yo soy el Señor, que humilla los árboles altos y ensalza los árboles humildes, que seca los árboles lozanos y hace florecer los árboles secos, Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré».

 

+ César Franco

Obispo de Segovia

Mons. César Franco Martínez
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Mons. D. César Augusto Franco nació el 16 de diciembre de 1948 en Piñuecar (Madrid). Fue ordenado sacerdote el 20 de mayo de 1973. Es licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1978. Diplomado en Ciencias Bíblicas por la Escuela Bíblica y Arqueología de Jerusalén en 1980. Es también Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1983. CARGOS PASTORALES Fue Vicario Parroquial de las parroquias San Casimiro (1973), Santa Rosalía (1973-1975) y Ntra. Sra. de los Dolores(1975-1978/1981-1986). Capellán de las Hijas de la Caridad en el Colegio San Fernando (1980-1981); Secretario del Consejo Presbiteral de Madrid (1986 y 1994) y Consiliario diocesano de Acción Católica General y Capellán de la Escuela de Caminos y de la Facultad de Derecho (1986-1995). Fue Rector del Oratorio Santo niño del Remedio (1993 -1995) y Vicario Episcopal de la Vicarçia VII (antigua VIII) de Madrid (1995-1996). El 14 de mayo de 1996 fue nombrado Obispo Auxiliar de Madrid y Titular de Ursona, recibiendo la ordenación episcopal el 29 de junio del mismo año. Desde 1997 a 2011 fue Consiliario Nacional de la Asociación Católica de Propagandistas y ha sido el Coordinador general de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid 2011. Desde noviembre de 2012 hasta su nombramiento como Obispo de Segovia fue Deán de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid. En su actividad docente, ha impartido cursos sobre Biblia en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Eclesiástica “San Dámaso”. El 12 de noviembre de 2014 se hizo público su nombramiento como obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 20 de diciembre del mismo año. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 2014, tras ser de nuevo elegido para este cargo el 14 de marzo de 2017. Ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Liturgia (1996-1999), de Enseñanza y Catequesis (1996-2008), de Apostolado Seglar (1999-2002) y de Relaciones Interconfesionales (2008-2014).