Carta pastoral de Mons. Atilano Rodríguez: ‘Gracias por vuestra generosidad’

La Conferencia Episcopal Española presentaba hace unos días la memoria anual de las actividades de la Iglesia católica, correspondiente al año 2019. En esta memoria se ofrecen las cuentas de las actividades realizadas por la Iglesia en los distintos ámbitos de su actuación. Los datos económicos presentados, además de recoger las actividades correspondientes al año 2019, recogen también los resultados de la asignación tributaria a favor de la Iglesia católica por parte de los cristianos y de las personas de buena voluntad durante el año 2020.

Con el dinero recaudado a través de la declaración de la renta, la Iglesia ha podido cumplir algunos de sus fines propios. Gracias a la extraordinaria labor pastoral llevada a cabo por sacerdotes, consagrados y fieles laicos en las parroquias, ha sido posible atender las necesidades espirituales de los miembros de cada comunidad cristiana, especialmente, por medio de la celebración de los sacramentos. De este modo, la fe recibida por pura gracia de Dios no solo ha sido anunciada, sino celebrada.

Pero, además de anunciar y celebrar la fe en Jesucristo, la comunidad cristiana necesita expresar y concretar esta fe en la vivencia de la caridad y en el compromiso social. En este sentido, la Iglesia en la actualidad acoge, atiende y acompaña a emigrantes, a los privados de libertad, a los enfermos, a quienes carecen de vivienda y a los miles de familias que cada día acuden a las parroquias buscando ayuda material o espiritual.

Para llevar a cabo esta ingente labor de servicio y atención a los más necesitados, la Iglesia cuenta con el servicio impagable de más de 80.000 voluntarios que entregan su tiempo y, frecuentemente, su dinero para la atención de los más desfavorecidos. Así mismo cuenta también con los donativos y las aportaciones generosas de personas, de instituciones y de algunas empresas que colaboran con Cáritas o con otras asociaciones caritativas de la Iglesia confiando en la buena utilización de sus donativos.

Gracias a estas ayudas, la Iglesia española, el año 2019, no solo ha prestado ayuda material a quienes residen en nuestra tierra. A través de Manos Unidas ha podido llevar a cabo más de 540 proyectos de cooperación al desarrollo, que beneficiaron a 1,55 millones de personas en países poco desarrollados. Así mismo, por medio de Cáritas o de otras instituciones caritativas de la Iglesia, ha sido posible ofrecer atención a más de 4 millones de personas necesitadas en 9163 centros.

En nombre de la Iglesia de Sigüenza-Guadalajara, quiero agradecer el servicio callado de tantos cristianos voluntarios que cada día entregan lo mejor de sí mismos en el servicio a los necesitados en nuestras parroquias. Así mismo, agradezco la generosidad de las personas e instituciones que cada año expresan su reconocimiento a la labor evangelizadora de la Iglesia católica y, más concretamente, a su labor caritativa y social, ofreciendo sus donativos o marcando la X en la declaración de la renta.

Con mi sincero afecto y bendición, feliz día del Señor.

 

+ Atilano Rodríguez,

Obispo de Sigüenza-Guadalajara

Mons. Atilano Rodríguez
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Mons. D. Atilano Rodríguez nació en Trascastro (Asturias) el 25 de octubre de 1946. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Oviedo y cursó la licenciatura en Teología dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1970. El 26 de febrero de 2003 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo, sede de la que tomó posesión el 6 de abril de este mismo año. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostado Seglar y Consiliario Nacional de Acción Católica desde el año 2002. Nombrado obispo de Sigüenza-Guadalajara el día 2 de febrero de 2011, toma posesión de su nueva diócesis el día 2 de abril en la Catedral de Sigüenza.