Carta pastoral de Mons. Carlos Escribano: Corpus Christi

La fiesta del Corpus Christi pone ante la fe del creyente el misterio del amor más grande: Cristo, el Señor, se sigue dando plenamente para darnos vida. Por eso la Iglesia acoge el don de la eucaristía con veneración, alegría, respeto y compromiso de vida. Las palabras de Jesús en la última cena, “haced esto en memoria mía”, siguen hoy resonando en nuestras vidas. La Iglesia sigue celebrando la eucaristía en todos los confines del mundo y sigue proponiendo a los creyentes y personas de buena voluntad, la importancia que tiene el seguir dando la vida por los demás, como Cristo nos enseñó.

Una expresión de esa donación de la vida a favor de los demás, y en especial de los más pobres, nos la concreta Cáritas. Este año en el que la pandemia ha generado tanto sufrimiento en nuestra sociedad y que la crisis sanitaria ha dado lugar a una crisis económica y social sin precedentes en nuestro país, el papel de Cáritas ha resultado fundamental. Desde el principio Cáritas ha dado respuesta a los más necesitados y nos invita a seguir reflexionando sobre esta situación tan dura e injusta y nos invita a comprometernos y a ayudar a los demás.

Este año Cáritas, en el día del Corpus, nos invita a que “seamos más pueblo”. En el sentido de que lo que ocurre a nuestros vecinos, cercanos o lejanos, nos incumbe. Todos somos responsables de todos y lo que acontece a cualquiera de nuestros “prójimos” nos importa de verdad. Lo hemos podido constatar en estos meses llenos de dificultades en los que ha sido mucho el trabajo realizado por la gente de Cáritas, que hay que agradecer. Trabajo desarrollado por voluntarios, directivos y contratados en la atención a las personas y en la gestión de recursos. Gracias por vuestra cercanía con tantas personas que desde el sufrimiento se han visto acogidas y acompañadas por vuestro esfuerzo y generosidad. Gracias por convertiros en testigos del evangelio de la caridad dentro de la comunidad cristiana, como nos recuerda el papa Francisco: “Quien vive la misión de Cáritas no es un simple agente, sino un testigo de Cristo. Una persona que busca a Cristo y se deja buscar por Cristo; una persona que ama con el espíritu de Cristo, el espíritu de la gratuidad, el espíritu del don. Todas nuestras estrategias y planificaciones permanecen vacías si no llevamos este amor en nosotros. No nuestro amor, sino el suyo. O mejor aún, nuestro amor purificado y fortalecido por el suyo. Y así se puede servir a todos y preparar la mesa para todos”. (Francisco, Homilía en la apertura de XX Asamblea de Cáritas Internacionalis, 12-5-2015).

Tras todo ese compromiso y trabajo están las comunidades cristianas, tantos hombres y mujeres anónimos que respondéis con vuestro interés y preocupación, con vuestra oración y vuestra generosa colaboración como socios y donantes. ¡Muchas gracias a todos!

+ Carlos Escribano

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.