Carta pastoral de Mons. Àngel Saiz Meneses: Hasta la vista

Hoy, que celebramos la fiesta del Corpus, podemos decir con esta carta que ha llegado la hora de decir adiós. Permitidme que haga un poco de historia reciente. El Papa san Juan Pablo II erigió la nueva diócesis de Terrassa el martes 15 de junio de 2004. Al mismo tiempo nombró un obispo para la nueva diócesis determinando que la sede episcopal se estableciera en la ciudad de Terrassa y elevando al grado de iglesia catedral el templo del Santo Espíritu de la misma ciudad. Siempre hemos recordado que la bula habla de creación de una nueva diócesis, si bien la demarcación territorial de la diócesis de Terrassa coincide en gran parte con la demarcación de la antigua diócesis de Égara, de la que nos sentimos herederos y, en cierta manera, continuadores.

El domingo 25 de julio de 2004 inicié el ministerio episcopal como primer obispo en una ceremonia de gran profundidad sacramental, eclesial y también histórica, para mí y para todos los diocesanos. Recuerdo que la homilía empezó con una cita del evangelio de san Lucas: “Yo estoy entre vosotros como el que sirve” (22,27). También me referí a cuatro prioridades para nuestra futura acción pastoral: la nueva evangelización, adaptada a las condiciones de nuestro tiempo; la dedicación prioritaria a los más necesitados, a los pobres y marginados; la atención a los  sacerdotes, a los diáconos y al Seminario, verdadero corazón de la diócesis; por último, los jóvenes, futuro de la Iglesia y de la sociedad.

Recordé mi lema episcopal, “Rema mar adentro”, un texto evangélico adecuado en el momento de iniciar una nueva singladura. Empezaba una nueva etapa en la que sob retodo deberíamos echar las redes en el nombre del Señor. La confianza en el Señor me serenaba, y también la confianza en los diocesanos, su apoyo, su colaboración y sobre todo su oración me animaban para adentrarme en el mar de la acción pastoral al iniciar una nueva diócesis.

Diecisiete años después el Santo Padre Francisco me ha nombrado arzobispo de Sevilla. Ha llegado, pues, la hora de despedirnos. Han sido unos años de una gran intensidad y puedo decir que han pasado vertiginosamente. A lo largo de este tiempo hemos ido construyendo y consolidando la diócesis entre todos: laicos y laicas, miembros de la vida consagrada, diáconos, presbíteros, obispos. Ha sido  ciertamente un reto apasionante y una tarea fructífera llevada a término en comunión y corresponsabilidad, caminando juntos, en sinodalidad, como nos lo insiste el Santo Padre Francisco. Hoy doy gracias a Dios por todos los dones recibidos, y doy gracias a los diocesanos por todo cuanto he recibido y aprendido de ellos durante todos estos años.

Desde el primer momento de esta historia hemos procurado dinamizar la vida de la comunidad diocesana, de las parroquias, de las comunidades, de los movimientos y realidades eclesiales. La visita pastoral ha sido un momento privilegiado de encuentro con las personas concretas, con los grupos, con las distintas comunidades, una ocasión propicia para renovar la comunión, para invitar a todos los fieles a la renovación de la propia vida de fe y también a una acción apostólica más intensa; una oportunidad magnífica para dialogar y compartir. Para agradecerles el trabajo, y también para animarles y consolarles ante las dificultades y los obstáculos.

A la vez ha sido una oportunidad para comprobar que, a Dios gracias, hay mucha vitalidad en los diferentes ámbitos de la diócesis, mucha más de la que uno puede imaginarse y de la que es conocida. Personas de toda condición, entregadas a Dios y a los hermanos, en todas las estructuras y ámbitos de nuestra sociedad, presentes en todos los rincones, ofreciendo un ejemplo admirable en su fidelidad y amor, en su dedicación y alegría, des del servicio discreto y eficaz, como el fermento dentro de la masa, como los fundamentos que sostienen los grandes edificios.

El Señor nos ha acompañado  siempre en nuestros trabajos. Continuad, pues, echando las redes bajo la guía de María, Virgen de la Salud, que congrega la familia diocesana en la concordia y la unidad, y que hoy nos impulsa a cantar con el salmista: “Es magnífico lo que el Señor hace en favor nuestro, con qué gozo lo celebramos” ¡Hasta la vista a todos vosotros!

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Arzobispo de Electo Sevilla y

Administrador Diocesano de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.