Carta pastoral de Mons. Carlos Escribano: Pascua del enfermo: ‘Cuidémonos mutuamente’

La campaña del enfermo, que lleva por lema este año “Cuidémonos mutuamente’, culmina con la Pascua del Enfermo en este sexto Domingo de Pascua. En está ocasión la hemos tenido que vivir, como ya ocurrió el año pasado, con la dureza la pandemia que tanto dolor y sufrimiento nos ha hecho padecer en los últimos meses, acercando de modo dramático y generalizado a nuestras vidas la crudeza de la enfermedad y el sufrimiento de los enfermos.

Estos meses de pandemia hemos descubierto nuestra fragilidad y vulnerabilidad y, como nos recuerda el lema de la campaña de este año, lo necesario que es cuidarse mutuamente. Es importante que cada uno actúe con prudencia a la hora de relacionarse, cuidándonos para cuidar a los demás. A la vez hay que dar gracias por tantas personas que en el ámbito sanitario y familiar se han desvivido en favor de los demás, entregándose con mucha generosidad, dando, en ocasiones, incluso la vida. Cuidar de quien está enfermo, de quién lo necesita, de quien está sufriendo tanto, se convierte en un tesoro humano y cristiano que hay que valorar y agradecer.

El papa Francisco nos recordaba en medio de tanto sufrimiento que no apartemos nunca la mirada de Jesús (Cfr. Catequesis 5-8-2020). A pesar de lo que pueda parecer, desde la perspectiva de la fe, somos capaces de encontrar a Cristo en la enfermedad. Sí, al Señor le descubrimos en nuestros hermanos enfermos. Y, a la vez, es el propio Cristo quien también se hace singularmente presente en la vida de los enfermos a través de los sacramentos de la Iglesia. A los que sufren en la enfermedad el Señor les auxilia a través de la gracia de la Unción de los Enfermos: “la gracia propia del mismo consiste en acoger en sí a Cristo médico. Sin embargo, Cristo no es médico al estilo de mundo. Para curarnos, Él no permanece fuera del sufrimiento padecido; lo alivia viniendo a habitar en quien está afectado por la enfermedad, para llevarla consigo y vivirla junto con el enfermo. La presencia de Cristo consigue romper el aislamiento que causa el dolor. El hombre ya no está solo con su desdicha, sino conformado a Cristo que se ofrece al Padre”. (Benedicto XVI, homilía en Lourdes, 15-9-2008). Esta interesante perspectiva sobre el sacramento de la Unción nos llena de esperanza en medio de tanto dolor y, a la vez, nos anima a presentarlo en nuestras comunidades y a ofrecerlo a nuestros enfermos.

En esta Pascua del enfermo quiero impartir mi bendición y saludo afectuoso a los enfermos, sus familias y cuidadores. Y dar gracias de corazón a todos los que, desde los hospitales, familias, parroquias u otras instituciones, os dedicáis a cuidar a los enfermos. Habéis sido estos meses y seguís siendo, sin duda alguna, caricia y consuelo de Dios.

 

+ Carlos Escribano Subías

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.