Carta pastoral de Mons. Sebastià Taltavull: Que el obrero san José interceda

Próximos a celebrar el primero de mayo, fiesta de san José obrero y del Trabajo, nos sitúa ante la necesidad de llevar a la oración la dramática situación del paro, que condena a millones de personas a una crisis económica, humana y familiar sin precedentes. No podemos quedar sin reaccionar ante las cifras que cada día aparecen de forma creciente y alarmante. Pero, ¿qué hacer? ¿Cómo pedir condiciones de trabajo digno si ni tan solo se da la posibilidad de encontrar trabajo? ¿Cómo ayudar a conseguir algo a los que, de no existir la pandemia, podrían sentirse laboralmente activos? En estos momentos hace sufrir que las perspectivas sean muy pocas y no haya otra solución que contar con las ayudas puntuales.

Es difícil dar consejos cuando la precariedad laboral azota tantas familias y las soluciones se encuentran en un nivel que nos sobrepasa. El papa Francisco dice que «no existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo». En una sociedad realmente desarrollada el trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no sólo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo» (Fratelli tutti 162).

Por ello dirá que el gran tema es el trabajo y que «la política no puede renunciar al objetivo de lograr que la organización de una sociedad asegure a cada persona alguna manera de aportar sus capacidades y su esfuerzo», ya que «lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas» (ibíd.). Crear puestos de trabajo es hoy el reto mayor, pero no podemos decir que sea imposible si desde la educación y la propia organización social se van abriendo caminos de participación, aunque se haga desde una perspectiva más austera. Desde Cáritas hemos visto que por ahí se puede caminar porque los puestos de trabajo conseguidos han ayudado a mantener la esperanza.

Siempre tendremos que reivindicar para todos un trabajo decente, signo del reconocimiento de la dignidad humana de cada persona, pero a la vez tendremos que promover aquellas relaciones que capaciten para un nuevo orden social y político, basado en la amistad social y la caridad política, conjunto del que se desprende una nueva mentalidad que favorezca una economía de comunión y oriente toda la acción al bien común, huyendo de populismos y falsas promesas. Es muy oportuno que en esta arriesgada aventura nos dejemos acompañar por el obrero san José para que interceda a fin de superar el paro y encontrar trabajo para todos.

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.