Carta pastoral de Mons. Gerardo Melgar: Jesús se aparece a sus discípulos en medio de su incertidumbre

Lucas narra la aparición de Jesús a sus discípulos en un momento de incertidumbre de estos. Ellos estaban desconcertados por lo que habían oído narrar a aquellos dos discípulos a los que Jesús se había aparecido por el camino cuando iban a Emaús, su pueblo, con la maleta cargada de desesperanza y cómo les había acompañado, los había explicado todo lo relativo a Él en la Escritura y cómo lo habían reconocido al partir el pan. En esta situación de los discípulos, es Jesús mismo quien toma la iniciativa y se hace presente y les explica y transmite Él mismo su palabra. De hecho, es solo Jesús el que habla y les va a dar aliento, alegría y paz. Les va a narrar brevemente su muerte y su resurrección y les hace ver como todo ello estaba ya anticipado en las Escrituras. En este momento de pandemia que está viviendo toda la humanidad, también nosotros podemos en algunos momentos sentirnos desconcertados, pensando que Dios se ha olvidado de nosotros, que está ausente de nuestras vidas, que el resucitado no está con nosotros. Lo mismo que Jesús se apareció a sus discípulos y comió con ellos y les alentó y les dio paz, también hoy Jesús nos acompaña a cada uno personalmente y nos hace descubrirlo en medio de nuestras penas, sufrimientos y desconciertos, presente en la comunidad cristiana que se reúne para rezar, presente real y sustancialmente en la eucaristía. Los mismo que a ellos los alentó al cumplimiento de su envío misionero, también a nosotros, aun en medio de nuestros sufrimientos e incertidumbres, nos alienta a que salgamos a buscar a quienes no lo reconocen, a quienes están lejos de Él, para anunciarles la salvación que Él nos ha ganado con su muerte y su resurrección. Cristo resucitado, después de haber sufrido y muerto por amor a la humanidad se nos hace presente por medio de tantos acontecimientos y personas que pone en nuestro camino, para que, a través del amor de ellos, seamos capaces de descubrirle presente en nuestra vida, amándonos y dándonos paz en medio de nuestro dolor. Él cura los corazones desgarra-dos y se solidariza con nuestras situaciones humanas de necesidad, pobreza y soledad, a través de tan-tas personas que suscita en nuestro caminar y que se preocupan de nosotros, por obediencia a lo que el Señor les pide. La Palabra de Dios y las apariciones del Señor que contemplamos en este tiempo pascual deben ayudar-nos a descubrir al Señor presente en nuestra vida, interesándose por nuestra vida, por nuestros problemas y por todo cuanto vivimos en nuestra vida en los distintos momentos de la misma. Contemplemos así la aparición de Jesús que hemos escuchado en el evangelio de este domingo del evangelista Lucas y aprendamos a descubrir que también hoy Cristo se quiere hacer presente y se hace presente en nuestra vida para ayudarnos a superar nuestras incertidumbres, nuestros miedos y nuestros temores y a saber cumplir en todo momento con la misión que Él no ha encomendado. Para ello solo tenemos que avivar y actualizar nuestra fe y desde ella saberlo descubrir presente en nuestras preocupaciones y problemas, nuestras alegrías y gozos. El siempre cumple lo que nos dijo: «Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28, 20).

 

+ Gerardo Melgar Viciosa

Obispo Prior de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.