Carta pastoral de Mons. Joan E. Vives: Pascua es el Amor

Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado” (Jn 15,9-12). Estas palabras de Jesús en la cena de despedida de sus discípulos, cuando les entregaba la eucaristía, les lavaba los pies, oraba largamente por la unidad y les daba «el mandamiento nuevo» del amor, que es amar «como Él», nos hace ver cuán grande es y cuán profundo el amor del Señor que se da del todo en la Cruz, y que, con su Resurrección, inaugura una vida nueva, hecha de amor puro y total; de amor eterno: «¡porque es eterna su misericordia!» (Sal 117,1). Podemos estar seguros de que, sólo desde el amor, entraremos en el dinamismo de la Pascua, y sólo desde la mirada del discípulo amado comprenderemos que la pasión, la cruz y la resurrección de Cristo es el triunfo definitivo del amor. El amor existe y ya no muere jamás…

Seguro que desde la perspectiva de Jesús, la Pascua es el amor del Padre por su Hijo Jesús, que no lo abandona a la muerte, sino que lo ama, está feliz de su Hijo, que le ha obedecido haciendo su voluntad por encima de todo. «Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco» (Lc 3,22), decía la voz del cielo. Ha comenzado un dinamismo nuevo de amor, de entrega y de servicio. Por eso las imágenes de la Pascua son el lavatorio de los pies, el pan repartido, la cruz alzada que todo lo atrae, y el sepulcro vacío que nos remite a una nueva presencia del Resucitado, que se aparece y se reconoce a través del amor. «Simón, ¿me amas? ¡Apacienta mis ovejas! … ¡Sígueme!» (Jn 21,16.19).

Y desde la perspectiva de los discípulos, la Pascua es el amor de Cristo que los viene a buscar, se les aparece, los libera del miedo y los empuja a seguirle. Un amor que los llena del Espíritu Santo, para hacerles apóstoles suyos, a pesar de las negaciones y las deserciones. Un amor que los purifica y los hace testigos por toda la tierra, en todas las periferias de la vida humana y de cualquier frontera.

Aún está reciente la firma del Papa Francisco de su encíclica, «sobre la fraternidad y la amistad social», que comienza con la expresión que S. Francisco de Asís utilizaba para dirigirse a todos, «Fratelli tutti, hermanos todos», y para invitarles a amarse unos a otros, más allá del marco geográfico, cultural y hasta religioso propio. El Papa nos invita a repensar la dimensión universal de la doctrina evangélica sobre el amor fraterno, a reflexionar sobre un nuevo sueño de fraternidad, como una única humanidad, a hermanarse, a abajarse por el bien del hermano, profundizando en la parábola del Buen Samaritano (Lc 10,25-37).

La Pascua es el tiempo para descubrir el fundamento radical del amor, que no puede ser otro que el Misterio pascual, la cruz y la resurrección del Señor. Del costado de Cristo crucificado, ha nacido la nueva humanidad, y esto reclama no dividirse en facciones o grupos de poder y cultivar el cuidado del hermano. Tenemos que reencontrar la amistad social en las relaciones humanas. Desde Jesús, propongámonos vivir el «milagro de la bondad» que todo lo transforma.

+Joan-Enric Vives,

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).