La Pastoral Penitenciaria de Aragón durante la pandemia

Abordar la situación actual de las personas privadas de libertad, mostrando el servicio esencial que está prestando la Iglesia católica en el mundo penitenciario en este tiempo de pandemia. Ese es el objetivo del encuentro virtual que han organizado las Diócesis de Aragón el miércoles 14 de abril.

Bajo el título “Acogida y esperanza: la Iglesia en las cárceles”, Pastoral Penitenciaria quiere visibilizar la situación de las periferias de las que habla el papa Francisco. Para ello, el encuentro contará con la participación de Mons. Ángel Pérez Pueyo, obispo responsable de la Pastoral Penitencia en Aragón; y de Florencio Roselló, director del departamento correspondiente de la Conferencia Episcopal Española.

Asimismo, está previsto un coloquio con el sacerdote mercedario Álvaro Sicán, responsable de la casa de acogida del barrio de la Paz de Zaragoza; Susana Ausina, religiosa de las hermanas de Santa Ana centrada en la atención de mujeres presas; Rafael López Melús, abogado y presidente de la Asociación Ríos de Libertad; e Isabel Escartín, delegada de Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Zaragoza.

Al pie del cañón

“La Iglesia no está dormida. Con Covid o sin Covid, está al pie del cañón”, destaca Escartín, quien recuerda que durante el tiempo de pandemia, en España se ha reducido la población reclusa en casi 5.000 personas, ya que los propios jueces han potenciado medidas alternativas como el tercer grado telemático.

Esta realidad ha exigido a la Iglesia un esfuerzo extra en sus casas y centros de acogida, donde se ofrece un hogar a las personas con menos recursos para facilitar su reinserción en la sociedad. Según datos de la última estadística de Pastoral Penitenciaria, la Iglesia acogió en 2019 a 3.871 personas en España (2.726 hombres y 1.145 mujeres).

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