Carta pastoral de Mons. Luis Ángel de las Heras: Pascua de fraternidad

Queridos hermanos y hermanas:

Ha llegado la Semana Santa 2021. De manera peculiar ha sido pregonada, ansiada y llorada. Cuánto hemos querido celebrar la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Días de dolor y de gloria. Días de intensa vivencia cristiana que conmueven y pueden ser tiempo de recibir un corazón nuevo. Un corazón compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia, tal y como es el del Señor (cf. Sal 103,8).

Aunque nos gustaría que fueran otras las circunstancias y hay mucho sufrimiento acumulado, este año celebramos la Semana Santa en mejores condiciones que la anterior. Aún estamos sumergidos en el dolor y la incertidumbre, pero seguimos caminando, bregando todos en la misma barca, esperando contra toda esperanza (cf. Rom 4,18), sin abandonar la responsabilidad, la prudencia ni las actitudes que defienden la vida humana y su dignidad.

Durante los días santos agitamos los ramos en nuestro interior para aclamar a quien nos trae la libertad y la salvación. Hacemos un alto en el camino para sentarnos con Él a la mesa de la eucaristía y el lavatorio compartiendo el pan y el vino de una vida de servicio. Confraternizamos con un corazón lleno de amor y solidaridad para con los pobres y los que sufren. Recorremos el viacrucis descubriendo arduos caminos que sabemos bien a dónde nos conducen: por la cruz guiadora hacia la vida nueva y eterna. Recordamos que «lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta» (Secuencia de pascua). Con Cristo seguimos nuestra andadura como gentes humildes que confían y buscan la ciudad futura.

En estas circunstancias en las que tanto necesitamos ir juntos en la misma barca, estamos invitados a vivir una Pascua de fraternidad, fruto de la Pascua de Cristo que venció el pecado que separa al hombre de Dios y de sus hermanos. La savia nueva de la Pascua abate los muros y teje una red fraternal, como ocurrió con los primeros cristianos. La Pascua de Cristo es un estallido vital de diálogo y de encuentro, de anuncio y esperanza, de gozo y de futuro.

Vivamos, pues, esta Pascua como discípulos misioneros del Maestro muerto y resucitado; hermanos en Cristo vivo. Que nuestra fraternidad sea auténtica, abierta a cuantos quieran participar de ella y extender así la vida y la salud a todos los rincones, la paz duradera que vence la pobreza y erradica cualquier mal (cf. Papa Francisco, Regina coeli, 2.04.2018).

Vivamos una Pascua de fraternidad que nos ayude a recuperar la pasión compartida por cada hermano y por toda la comunidad, sin descartar a nadie, teniendo caridad entre nosotros y con todos. Caridad que rompe las cadenas que nos aíslan y alejan, tendiendo puentes para construir una gran familia donde todos podamos sentirnos en casa y hablemos el lenguaje de la compasión, la verdad, la humildad y la dignidad (cf. FT 62).

Vivamos una Pascua de fraternidad sostenidos por la comunidad eclesial, de modo que nos ayudemos a mirar hacia delante, soñando juntos e invitando a todos a soñar como una única humanidad en la que cada ser humano haga propia la fragilidad de los demás.

Vivamos, en fin, una Pascua de fraternidad a imagen de la familia de Nazaret, de los discípulos y de las primeras comunidades cristianas, una Pascua que refleje hoy los gestos eternos de Jesús.

¡Feliz Pascua de fraternidad! Con mi afecto y bendición.

 

✠ Luis Ángel de las Heras, cmf

Obispo de León

Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal
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Nació en Segovia el 14 de junio de 1963. A los 14 años ingresó en el seminario menor de los claretianos de Segovia. En 1981 comenzó el año de noviciado en Los Negrales (Madrid), donde hizo su primera profesión el 8 de septiembre de 1982. Este mismo año inició los estudios filosófico-teológicos en el Estudio Teológico Claretiano de Colmenar Viejo, en Madrid, (afiliado a la Universidad Pontificia Comillas). Emitió la profesión perpetua el 26 de abril de 1986, año en que concluye la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos. Al concluir la formación inicial, fue destinado al Equipo de Pastoral Juvenil de la provincia claretiana de Castilla, a la vez que cursó estudios de Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Pontificia Comillas. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de octubre de 1988. Inició su ministerio sacerdotal, en 1989, en las parroquias que los claretianos tienen encomendadas en el barrio madrileño de Puente de Vallecas (Santo Ángel de la Guarda y Nuestra Señora de la Aurora). Un año más tarde, en 1990, con otros claretianos y algunos laicos de la Parroquia, fundó la Asociación “Proyecto Aurora” (dedicada a la atención y acogida de drogodependientes en coordinación con “Proyecto Hombre”) y la dirigió durante seis años. Participó también durante 9 años en la animación de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) de la antigua provincia claretiana de Castilla. En septiembre de 1995 es nombrado auxiliar del prefecto de Estudiantes en el Seminario de Colmenar Viejo. Después fue formador de postulantes, superior y maestro de novicios en Los Negrales (Madrid). En Colmenar Viejo ejerce también como consultor, vicario provincial y prefecto de los seminaristas Mayores. En la Confederación Claretiana de Aragón, Castilla y León fue delegado de formación del Superior de la Confederación, de 2004 a 2007. Este último año fue elegido prefecto de Espiritualidad y Formación de la Provincia claretiana de Santiago. Durante el sexenio 2007-2012 fue también vicario provincial y prefecto de Estudiantes y Postulantes en Colmenar Viejo, así como profesor en el Instituto Teológico de Vida Religiosa y en la Escuela Regina Apostolorum de Madrid. El 31 de diciembre 2012 fue elegido Superior Provincial de los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago. El 13 de noviembre de 2013 presidente de CONFER. El 16 de marzo de 2016 se hace público su nombramiento como obispo de Mondoñedo-Ferrol y toma posesión de la diócesis el día 7 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es actualmente miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, Comisión a la que se incorporó en la Plenaria de noviembre de 2016.