Carta pastoral de Mons. Francesc Conesa: La belleza de la familia

Queridos diocesanos:

Al cumplirse cinco años de la promulgación de la Exhortación “Amoris Laetitia”, el Papa Francisco ha querido promover un año dedicado a la familia, en el que tendremos la oportunidad de reflexionar y profundizar en aquel importante documento, que recoge las principales aportaciones del Sínodo extraordinario que se celebró en el año 2014. Esta iniciativa, que comenzó el día 19 de marzo, concluirá, Dios mediante, en junio de 2022, cuando se celebrará en Roma el X Encuentro Mundial de las familias.

Este tiempo nos ayudará a conocer mejor el pensamiento de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. A partir de la Exhortación “Amoris laetitia” podemos “hacer experimentar que el Evangelio de la familia es alegría que llena el corazón y la vida entera” (AL 200). No olvidemos que nuestro plan diocesano de pastoral tiene como campo prioritario de acción las familias, porque consideramos que nuestra Iglesia tiene que hacer un mayor esfuerzo por estar cerca de las familias y acompañarlas. A nivel diocesano dedicaremos una semana en el mes de mayo a profundizar en “Amoris laetitia”, pero sería bueno que también se organizaran grupos de estudio de este documento en las parroquias y comunidades.

El año de la familia nos tiene que mover, además, a alentar a esas familias que se esfuerzan por vivir fieles a las enseñanzas del Evangelio, agradeciéndoles su testimonio, porque “gracias a ellas se hace creíble la belleza del matrimonio indisoluble y fiel para siempre” (AL 86). Creo que es muy importante también presentar –sobre todo a los más jóvenes- el sacramento del matrimonio como un don de Dios que transforma la vida y mostrar la belleza de la vida familiar, sin ocultar sus dificultades.

Tendremos la oportunidad también de revisar la pastoral familiar, con el fin de dar mayor protagonismo a las mismas familias. Es importante que las familias sean sujetos activos de la pastoral, alentando que cada familia sea misionera. No olvidemos que, como se dice en la Exhortación, “cada familia, a pesar de su debilidad, puede llegar a ser una luz en la oscuridad del mundo” (AL 66).

Finalmente, me parece importante que vivamos la Iglesia como una gran familia; ella es “familia de familias” (AL 87). Cada familia es un bien para la Iglesia, del mismo modo que la Iglesia es un bien para la familia. Pero, sobre todo, el amor vivido en las familias es una fuerza constante para la vida de la Iglesia (cf. AL 88).

Ante cada familia se presenta el icono de la familia de Nazaret, en el que se muestra el esplendor del verdadero amor. Nuestra mirada se dirige de modo particular en este año jubilar a San José, padre amado, padre en la ternura y la obediencia, padre en la acogida y la valentía creativa, padre trabajador (cf. Patris corde). A él encomendamos nuestras familias, sin olvidarnos también de pedir su intercesión para que sean muchos los jóvenes que escuchen la llamada al sacerdocio, a ser “padre y hermano como san José”.

† Francesc Conesa Ferrer
Obispo de Menorca

Mons. Francisco Conesa Ferrer
Acerca de Mons. Francisco Conesa Ferrer 73 Articles
Rector de la Basílica de Santa María de Elche desde 2014 Francisco Simón Conesa Ferrer nació en Elche el 25 de agosto de 1961. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario diocesano y fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1985. Es doctor en Teología (1994) y en Filosofía (1995) por la Universidad de Navarra. Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Orihuela-Alicante, donde ha desempeñado los siguientes cargos: vicario parroquial de la parroquia ilicitana de Nuestra Señora del Carmen (1985-1987), de la Inmaculada de San Vicente del Raspeig (1994-1996) y de Nuestra Señora de Gracia de Alicante (1997). Desde 1998 al 2014 fue el vicario general de la diócesis. En la actualidad es profesor del seminario diocesano, donde imparte Filosofía del Lenguaje y Teología Fundamental, desde 1992; profesor asociado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, desde 1994; canónigo magistral de la Catedral de Orihuela, desde 2001; y rector de la Basílica de Santa María de Elche, desde 2014. Fue nombrado prelado de honor de su Santidad en el año 2012.