Carta pastoral de Mons. Àngel Saiz Meneses: Día del Seminario 2021

Celebramos hoy el  Día del Seminario. Este año, con ocasión del Año de San José, convocado por el Papa Francisco para celebrar el 150 aniversario de su proclamación como Patrono de la Iglesia universal, el lema elegido es: «Padre y hermano, como san José». Este lema quiere reflejar cómo los sacerdotes, formados en la escuela de Nazaret, bajo el cuidado de san José, son enviados a acompañar la vida de cada persona, con corazón de padre y de hermano. Como destacó san Juan Pablo II en su carta Redemptoris Custos, «al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen santa es figura y modelo».

San José tiene una importancia fundamental en la historia de la salvación, aun permaneciendo siempre en un plano discreto y humilde; de hecho, los evangelios no han conservado ninguna palabra suya. Es también patrón de los seminarios y de los seminaristas. Él  cuidó de la Sagrada Familia en el hogar de Nazaret, ese lugar oculto en el que nuestro Salvador, viviendo con José y María, fue «creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres» (Lc 2, 52). La función principal de los seminarios es también cuidar y hacer crecer el don de Dios en la vida de los futuros sacerdotes. Podríamos decir que san José fue «el primer formador” de un seminario. Por eso, aquel que cuidó y acompañó a Jesús, es también padre de los seminaristas, de aquellos que han recibido la llamada a configurar su vida con Cristo en el sacerdocio.

La persona que es llamada a seguir a Cristo por el camino del sacerdocio y responde con generosidad, ha de dar un paso de fe, de confianza, y no le faltarán momentos de prueba. También para José llegó el momento de la prueba cuando estando prometido con María, antes de ir a vivir con ella, descubre su misteriosa maternidad y se queda absolutamente turbado. El ángel le hizo comprender en sueños que lo que sucedía en María era obra del Espíritu Santo; y él, fiándose de Dios, sigue adelante y coopera en la obra de la salvación. Confiar en Dios no significa verlo todo claro según nuestros criterios humanos, y tampoco significa realizar nuestros proyectos personales; confiar en Dios quiere decir vaciarse de sí mismo, renunciar a sí mismo, abandonarse en manos de Dios y conformar la propia voluntad a la de Dios.

El lema de este año dice así: «Padre y hermano, como san José». De hecho, todos los seres humanos son hermanos para el sacerdote, cuya vida se desarrolla a través de dos ocupaciones principales: la primera es estar con el Señor, en amistad profunda, en oración; la segunda es estar con las personas, haciendo presente a Cristo en medio de ellas. Las dos funciones, la atención a Dios y al hermano, las lleva a cabo en el ejercicio de su ministerio, cuando realiza su triple misión de enseñar, santificar y servir. De este modo, oración y acción no pueden separarse la una de la otra: sin la oración, no puede haber un verdadero acercamiento al hermano desde Cristo; y sin el ejercicio de la caridad con el prójimo, quedaría sin fructificar la oración a Dios.

Pidamos la intercesión de san José por los sacerdotes, para que vivan las actitudes de Jesús y sean modelo de custodia de las personas y protección de las cosas de Dios, llevando a cabo con fidelidad y sencillez la tarea encomendada. Pidamos también por los seminaristas y por las vocaciones sacerdotales, para que los jóvenes que reciban la llamada al sacerdocio, respondan con  generosidad y confianza.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.