Carta pastoral de Mons. Luis Ángel de las Heras: Agradecidos por «las vocaciones de padres y hermanos”

Queridos hermanos y hermanas:

San José centra la atención durante el mes de marzo, más aún este Año dedicado especialmente a él por el Papa Francisco según explica en su Carta apostólica Patris corde (Con corazón de padre). En este marco nos disponemos a celebrar el Día del Padre y el Día del Seminario.

El Papa afirma que «el mundo necesita padres» y «rechaza a los amos». Los padres que necesita nuestro mundo son padres sin ningún afán de posesión sobre su descendencia, que se entregan en una acogida paterna, con valentía creativa permitiendo que los hijos se desarrollen y crezcan con libertad y responsabilidad. Por estos padres tenemos que congratularnos, felicitarles y dar gracias a Dios. San José inspira su ternura paterna, su amor, su acogida sin condiciones, su habilidad de convertir una dificultad en oportunidad, su trabajo humanizador… San José inspira al padre que acompaña siempre para que un hijo crezca, madure y viva dignamente como él mismo lo hace.

Igualmente, Francisco afirma que «la Iglesia de hoy necesita padres y cada sacerdote u obispo debería poder decir como el Apóstol: “Fui yo quien los engendré para Cristo al anunciarles el Evangelio” (1Co 4,15)». El padre no nace, sino que se hace y toda paternidad es una vocación. Quienes hemos sido llamados a ser ministros ordenados, padres y hermanos en la Iglesia, como señala el lema del Día del Seminario este año, tenemos en san José el modelo y el molde de paternidad de esta preciosa vocación.

La festividad de san José de este Año jubilar es una ocasión propicia para descubrir y agradecer de corazón las vocaciones de los sacerdotes y seminaristas, más allá de números, edades y otras valoraciones. Esta vocación en la Iglesia supone muchos dones que es justo y necesario reconocer con suma gratitud. El don de quien enseña a caminar en la fe de un Dios que actúa incluso a través de nuestra fragilidad; el don de quien obedece por amor, sin vacilar; el don del padre acogedor sin exclusiones; el don de una valentía creativa que abre paso a la salvación en medio de la maleza de las condenas terrenales; el don de proteger los tesoros más preciados de nuestra fe: Jesús, María, su madre, y cada persona necesitada y sufriente; el don de trabajar dignamente con alegría al servicio de todos, sin servirse de nadie.

Cada miembro de la Iglesia tiene mil motivos para agradecer las vocaciones de nuestros sacerdotes y seminaristas. En esta gratitud reconocemos que la Iglesia necesita hombres que alcancen la inmensa dicha de responder a la llamada de Dios para ser, como san José, “padres y hermanos”. Hombres con capacidad de amar «libres del afán de poseer en todos los ámbitos de la vida», puesto que la «lógica del amor es siempre una lógica de libertad» que comprende la donación de sí mismo. Hombres que acepten libre y voluntariamente ser enviados a acompañar «fraternalmente y con corazón de padre» a cada persona que encuentran en la vida, conscientes de que su existencia está unida a la de los demás y de que cuidan a Jesús en cada hermano y hermana. Hombres decididos a salir al encuentro de Dios y de los hermanos, recibiendo la fuerza, la paz, la luz del Espíritu Santo para sí y para los demás. Hombres que opten preferentemente por los débiles tal y como Dios los ama.

Que rebose nuestro corazón de gratitud por san José, por los padres de familia y por nuestros sacerdotes y seminaristas. Nuevas vocaciones ensancharán nuestro corazón agradecido.

Con mi afecto y bendición.

✠ Luis Ángel de las Heras, cmf

Obispo de León

Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal
Acerca de Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal 44 Articles
Nació en Segovia el 14 de junio de 1963. A los 14 años ingresó en el seminario menor de los claretianos de Segovia. En 1981 comenzó el año de noviciado en Los Negrales (Madrid), donde hizo su primera profesión el 8 de septiembre de 1982. Este mismo año inició los estudios filosófico-teológicos en el Estudio Teológico Claretiano de Colmenar Viejo, en Madrid, (afiliado a la Universidad Pontificia Comillas). Emitió la profesión perpetua el 26 de abril de 1986, año en que concluye la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos. Al concluir la formación inicial, fue destinado al Equipo de Pastoral Juvenil de la provincia claretiana de Castilla, a la vez que cursó estudios de Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Pontificia Comillas. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de octubre de 1988. Inició su ministerio sacerdotal, en 1989, en las parroquias que los claretianos tienen encomendadas en el barrio madrileño de Puente de Vallecas (Santo Ángel de la Guarda y Nuestra Señora de la Aurora). Un año más tarde, en 1990, con otros claretianos y algunos laicos de la Parroquia, fundó la Asociación “Proyecto Aurora” (dedicada a la atención y acogida de drogodependientes en coordinación con “Proyecto Hombre”) y la dirigió durante seis años. Participó también durante 9 años en la animación de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) de la antigua provincia claretiana de Castilla. En septiembre de 1995 es nombrado auxiliar del prefecto de Estudiantes en el Seminario de Colmenar Viejo. Después fue formador de postulantes, superior y maestro de novicios en Los Negrales (Madrid). En Colmenar Viejo ejerce también como consultor, vicario provincial y prefecto de los seminaristas Mayores. En la Confederación Claretiana de Aragón, Castilla y León fue delegado de formación del Superior de la Confederación, de 2004 a 2007. Este último año fue elegido prefecto de Espiritualidad y Formación de la Provincia claretiana de Santiago. Durante el sexenio 2007-2012 fue también vicario provincial y prefecto de Estudiantes y Postulantes en Colmenar Viejo, así como profesor en el Instituto Teológico de Vida Religiosa y en la Escuela Regina Apostolorum de Madrid. El 31 de diciembre 2012 fue elegido Superior Provincial de los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago. El 13 de noviembre de 2013 presidente de CONFER. El 16 de marzo de 2016 se hace público su nombramiento como obispo de Mondoñedo-Ferrol y toma posesión de la diócesis el día 7 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es actualmente miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, Comisión a la que se incorporó en la Plenaria de noviembre de 2016.