Carta pastoral de Mons. Joan E. Vives: San José ¡un padre para nosotros!

“Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María.

A ti Dios confió a su Hijo,

en ti María depositó su confianza,

contigo Cristo se forjó como hombre.

Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros

y guíanos en el camino de la vida.

Concédenos gracia, misericordia y valentía,

y defiéndenos de todo mal. Amén.”

 

Con esta hermosa Oración termina el Papa Francisco su Carta Apostólica «Patris corde» del 8 de diciembre 2020, con motivo del 150 aniversario de la declaración de S. José como Patrono de la Iglesia Universal. Una Carta que acercándose la solemnidad de St. José, conviene recordar y meditar, especialmente en el Año de San José que estamos celebrando hasta el 8 de diciembre de 2021.

«Con corazón de padre«: así José amó a Jesús, llamado en los cuatro Evangelios “el hijo de José» (Lc 4,22). Celebrar su fiesta en la Cuaresma nos lleva a pedirle la gracia de la protección concretada en una real conversión a Jesús. S. José acompañó desde Belén, Egipto y Nazaret la larga vida oculta de Jesús, como tanta gente que cada día demuestra paciencia e infunde esperanza.

José es el padre que utiliza la autoridad que la Ley le otorga, para hacer un don total de sí mismo, de toda su vida, al niño, al adolescente y al joven adulto que fue Jesús, y también como esposo y defensor de su Madre, la Virgen María. Y destaca el Papa que José es el padre en la ternura, el padre en la obediencia, el padre en la acogida, el padre del coraje creativo, el padre trabajador, y el padre a la sombra, desde un elocuente silencio. Los santos ayudan a todos los fieles a vivir la plenitud de la vida cristiana y la perfección de la caridad. Su vida es una prueba concreta de que es posible vivir el Evangelio y por ello son ejemplos de vida a imitar. S. José nos anima a imitarlo «a través de su elocuente silencio», como dice el Papa. Callaba y hacía, sostenía, amaba y testimoniaba ejemplarmente su fe, «contra toda esperanza». Jesús aprendió la ternura de Dios en su padre José. En sueños, como medio de manifestar su voluntad, Dios lo instruye para no tener miedo del embarazo de María, para conducir a Egipto a María y el Niño, regresando después a Israel, y yendo a Nazaret «advertido en sueños». En cada circunstancia él lo aceptó todo muy humilde y proclamó su «sí», lleno de confianza. Acogió incluso lo que no había elegido, con un gran coraje creativo, y plantó cara a las dificultades. Era carpintero y de él aprendió Jesús, el valor, la dignidad y la alegría de quien come su pan trabajando, participando en la obra creadora de Dios. Fue padre castísimo que amó sin poseer, dejando que el centro fueran Jesús y María. Viviendo, en una palabra, la lógica del sacrificio como don de sí mismo.

Pedimos al Patrón de toda la Iglesia, que sea un padre para todos nosotros, que nos ayude a caminar por la virtud y a vivir el don de nosotros mismos. Que nos conceda la gracia de las gracias: ¡nuestra conversión!

+Joan-Enric Vives,

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 380 Articles
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).