Carta pastoral de Mons. Rafael Zornoza: Seamos reconciliadores, como Dios

Estamos acostumbrados a hacer disquisiciones más o menos abstractas sobre la esencia de Dios y sus atributos. Jesús nos muestra quién es Dios: Padre Misericordioso. Su esencia parece captarla con acierto incomparable la conocida por todos Parábola del Hijo Pródigo (Cf. Lc 15, 11-32). Definitivamente nos ha mostrado el corazón de Dios en su sacrificio en la Cruz: nos busca a cada uno con amor extremo. Nos situamos por tanto en un entorno de relación, distinto a toda abstracción. No podemos comprender nada Dios, ni de la Iglesia, si no entramos en una relación, en la cual nos encontramos inmediatamente con una familia, la comunidad de los hijos de Dios.

A la inversa podríamos decir que sólo en esa relación familiar podemos descubrir a Dios, que tiene un amor de Padre. Como hijos y hermanos podemos comprender, gustar y amar vivencias que no nos cuentan los libros. Dios Padre vive y establece una relación de familia con sus hijos, hace su hogar. Nosotros vivimos y conocemos de esa experiencia de amor en la medida en que experimentamos nuestra pertenencia a Su familia. Sólo aquí, Él nos va expresando poco a poco la medida y la grandeza de Su amor. Es en la comunión diaria con Dios, en el «juntos» de su Iglesia, donde los hijos tienen que crecer, madurar y superarse. Encontramos, por tanto, una relación que exige la libertad, poner en juego nuestra respuesta. Es la tarea que nos explicita San Pablo de vivir reconciliados, y ser servidores de la reconciliación del hombre con Dios (2 Co 5, 17-21), y del hombre con el hombre.

Dios no nos ha dado su amor para que construyamos una vida más cómoda y placentera, sino para hacernos crecer, vivir y gozar, con esa felicidad que se descubre al amar: en amar más que en ser amados, en amar de forma transitiva, en amar entregándonos como ha hecho Cristo, revelándonos así el camino de la verdadera reconciliación. Seamos reconciliadores, como Dios. Mostremos a este mundo dividido que Dios se ha hecho presente y que en su Iglesia encontramos una comunidad de hermanos que viven la filiación divina y la fraternidad, por haber aprendido que Dios es Padre y que nos espera para amarnos y hacernos eternamente felices con su amor en el cielo. Sólo en la gracia de Dios: la oración, la eucaristía, el sacramento del perdón, encontramos la fuente para nuestra tarea.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.