Carta pastoral de Mons. Francesc Pardo i Artigas: ¡Los diez mandamientos siguen vigentes!

En este tercer domingo de cuaresma se lee, como primera lectura de la Misa, la narración de los diez mandamientos, en el libro del Éxodo.

Este texto me ha sugerido reflexionar sobre la vigencia de los diez mandamientos hoy. Recuerdo un libro del monje Anselm Grün que llevaba por título Los diez mandamientos, caminos hacia la libertad, y ciertamente pienso que hay que poner los diez mandamientos en relación con la liberación y la libertad.

Para los que ya tenemos una cierta edad, hablar de los mandamientos quizás nos sugiera únicamente unas normas que había que cumplir, aunque fuera con desgana, y que servían para hacer examen de conciencia antes de la confesión. Pero haber sido educados en el cumplimiento de los diez mandamientos nos ha proporcionado, sin duda, criterios de orientación para la vida y para distinguir lo que está bien y lo que está mal.

Las nuevas generaciones quizás no conocen los diez mandamientos, y a aquellos que los puedan haber aprendido en la catequesis es posible que les suenen a historia, a cosas del pasado.

Si estamos atentos a la actualidad podemos descubrir muchos hechos que demuestran que no se cumplen los mandamientos, tanto en el aspecto personal como social. Cuando las personas ya no saben distinguir lo bueno, lo correcto, cuando ya no se atienen a unas normas, ni nosotros ni el mundo nos volvemos más humanos o más libres.

Creamos dioses absolutos –valores absolutos– que nos esclavizan o esclavizan a los demás. El límite que nos impide matar es cada vez más difuso, como lo demuestran los atentados terroristas, los homicidios, la violencia, los abortos, la eutanasia, la solución de los problemas mediante guerras y mediante la ley del más fuerte.

Cuando el matrimonio ya no es una institución sagrada y ya no requiere la fidelidad, se rompen las familias. Cuando no se respeta el propio cuerpo y el de los demás se pierde la dignidad, y la sexualidad se puede convertir en una mercancía. Pensemos en las maneras actuales de robar, no solo mediante los métodos más habituales, sino en los de guante blanco, cometidos por personas con cargos importantes. Pensemos en la corrupción, en la venta de drogas y de armas que roban tantas vidas. Y podríamos continuar, pero basta con todo esto como muestra para darnos cuenta de la vigencia de los diez mandamientos.

El pueblo de Israel recibe los mandamientos en el desierto, en la montaña del Sinaí, sabiendo que Dios lo ha liberado de la esclavitud de Egipto y que ahora quiere ofrecerle una alianza de amor. Por eso son recibidos como una distinción especial, no como una carga, y para que el pueblo sea un pueblo libre. Descubro en los mandamientos quién es Dios y quién soy yo, y a la vez cuál es el camino de la verdadera libertad personal y social.

Jesús habla de los mandamientos y los asume llevándolos a plenitud (Mt 5, 17-20).

Recordemos los diez mandamientos:

Amor a Dios…

El primero: Amarás a Dios sobre todas las cosas.

El segundo: No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano.

El tercero: Santificarás las fiestas.

Amor al prójimo…

El cuarto: Honrarás a tu padre y a tu madre.

El quinto: No matarás.

El sexto: No cometerás actos impuros.

El séptimo: No robarás.

El octavo: No darás falso testimonio ni mentirás.

El noveno: No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

El décimo: No codiciarás los bienes ajenos.

Estos diez mandamientos se engloban en dos, esto es: amarás a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo, por amor de Dios. (Mt 22, 36-39).

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 450 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.