Carta pastoral de Mons. Ginés García Beltrán: Cuaresma, tiempo de renovar nuestra vida

La llegada del tiempo de Cuaresma enciende en nuestro interior una alerta: hemos de renovar nuestra vida, tenemos que convertirnos.

La conversión es el primer paso de toda vida de fe. El encuentro con Dios nos llama y exige un cambio en el rumbo de la existencia. El protagonista principal de la conversión es Dios mismo, porque es su amor el que nos cambia. Convertirse es volverse a Dios y a su amor. Sentir el abrazo de Dios es el comienzo de la conversión.

La Cuaresma es tiempo de gracia porque es una llamada a volvernos a Dios, al tiempo que iniciamos el camino que nos llevará hasta la Pascua. La conversión es siempre un camino por hacer, un proyecto inacabado. Cada año este tiempo se abre ante nosotros como una nueva posibilidad.

En el camino cuaresmal, tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad, se nos dan tres armas preciosas: la oración, el ayuno y la limosna. El Papa Francisco, en su mensaje para la Cuaresma de este año, nos invita a renovar nuestra fe sirviéndonos de estos medios que nos propone la Iglesia, tejiendo un proyecto de vida que nos hace mirar a la meta: la resurrección del Señor.

Muchas veces tenemos la tentación de querer construir nuestra existencia sobre un sentimiento trágico de la vida; somos los cristianos de Cuaresma que nunca llegan a la Pascua. Si el camino tiene pruebas, si en la vida hay sufrimiento y derrota, no es menos cierto que éstas no tienen la última palabra. En este tiempo de pandemia no podemos quedarnos en el lamento. Tenemos que vislumbrar en el dolor y en las lágrimas la luz de Cristo resucitado y vencedor del pecado y de la muerte.

La situación presente es el anuncio ya de un día sin ocaso, del día de la salvación. Sigamos el camino de la pobreza (ayuno), del amor (limosna) y de la intimidad con Dios nuestro Padre (oración). En este tiempo, dejémonos alcanzar por la Palabra de Dios, acudamos a su encuentro en la lectura, en la escucha, en la meditación, en la oración, para que nos transforme, para que cambie nuestro corazón. La oración es siempre aliada de la esperanza. El que reza, espera; y espera porque confía, porque se sabe envuelto por una presencia.

Somos pobres. Así lo estamos experimentando en este tiempo, pero la pobreza no es un inconveniente; todo lo contrario. La pobreza aceptada nos acerca a Dios y nos acerca al hermano. No nos acercamos al otro desde la autosuficiencia o la seguridad en nosotros mismos, sino desde la pobreza compartida.

Dice el Papa: “Lo poco que tenemos, si lo compartimos con amor, no se acaba nunca, sino que se transforma en una reserva de vida y felicidad”. El ayuno es la expresión de nuestra pobreza y de la necesidad que tenemos de Dios. Es un buen momento para repetirnos: tenemos necesidad de Dios; sin Él, el horizonte de la vida se empequeñece y se desvanece la esperanza. La limosna es la caridad realizada con sencillez, la que busca ayudar al cercano en lo concreto. “Vivir una Cuaresma de caridad quiere decir cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia de covid-19. En un contexto tan incierto sobre el futuro, recordemos la palabra que Dios dirige a su Siervo: «No temas, que te he redimido» (Is 43,1)”, nos recuerda el Santo Padre. Os invito a vivir esta Cuaresma con los ojos fijos en el Señor que por nosotros se entregó a la muerte y resucitó para darnos nueva vida, acompañados siempre de la presencia maternal de María, la Madre del Salvador.

+ Ginés García Beltrán

Obispo de Getafe

Mons. Ginés García Beltrán
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S. E. R. Mons. Ginés Ramón García Beltrán, nació en Lorca (Murcia), siendo natural de Huércal-Overa (Almería), el día 3 de octubre de 1961. Después de cursar estudios de Enseñanza Media en el Instituto de Huércal-Overa de 1975 a1979, ingreso en el Seminario Conciliar de San Indalecio, de Almería. Cursó estudios de Teología en la Facultad de Teología de la Compañía de Jesús en Granada. Tras obtener la graduación de Bachiller en Teología en 1984, es ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1985. Licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1986. En 1987 cursó estudios de doctorado en Derecho Canónico en la misma Universidad, y especialización en derecho matrimonial en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Ha desempeñado el ministerio sacerdotal como párroco de Mojácar (1987-1989), Rioja (1993-1994), «Santa María de los Ángeles», de la Capital (1994-996). Capellán de las Religiosas de la Inmaculada Niña «Divina Infantita» (1993-1994) y de las Religiosas Siervas de los Pobres, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús (1990-1992 y 2004 -2005). Arcipreste en la Capital (1994-1996). En 1996 Mons. D. Rosendo Álvarez Gastón le nombra Vicario General y Moderador de Curia, cargos en los que es confirmado en 2002 hasta 2005, por Mons. Adolfo González Montes, quien le nombra Canónigo Doctoral en 2003. Administrador parroquial de La Cañada y Costacabana (2005-2006); y de nuevo párroco de la importante parroquia de San Sebastián de la Capital de Almería, desde 2006. De 1989 a 1992 ejerció como Vicerrector del Seminario, Formador y Director espiritual en los Seminarios Mayor y Menor de Almería. Defensor del Vínculo y Promotor de Justicia (desde 1989). Delegado Episcopal en el Colegio Diocesano de San Ildefonso (1991-1994). Profesor (desde 1990) y Rector en el «Instituto Teológico San Indalecio» para la formación teológica y pastoral diocesana (1993-1997). Delegado Episcopal del IV Sínodo Diocesano (1996-1999). En el «Centro de Estudios Eclesiásticos» del Seminario Conciliar (afiliado a la Facultad de Granada) ha sido Jefe de Estudios (1996-2003), Profesor de Teología (1997-2003), y es actualmente Profesor Ordinario de Derecho Canónico (desde 2005). En el «Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Almería» (adscrito a la Universidad Pontificia de Salamanca), ha sido Profesor de Derecho Canónico y Síntesis teológica (2007-2008). Entre otros cargos que ha desempeñado, el Obispo de Guadix fue durante años Profesor de Religión en diversos Institutos de Enseñanza Media (1989-1994). Responsable de Formación Espiritual de grupos de matrimonios. Como miembro del Tribunal Eclesiástico, ha sido en diversas causas Juez instructor y «ad casum»; entre ellas en la Causa de los Mártires de Almería (2003). Representante del Obispado de Almería en Unicaja (2001-2007). Miembros del Consejo Presbiteral (1995-2006), Consejo Pastoral Diocesano (1995-2006), Colegio de Consultores (desde 1995), Consejo Diocesano de Asuntos Económicos (2003-2005) y Consejo Diocesano de Arte y Patrimonio (1997-2005). El 3 de diciembre Su Santidad el Papa Benedicto XVI nombró a Mons. Ginés Ramón García Beltrán como nuevo obispo de Guadix. El 27 de febrero de 2010 fue consagrado obispo en la Plaza de Las Palomas, de la ciudad accitana. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Permanete y Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, desde el 12 de marzo de 2014. Anteriomente había sido miembro de la CEMCS y de la Comisión Episcopal de Patrimonio, desde 2010 a 2014. En la Asamblea de Obispos del Sur de España es el Obispo delegado para los Medios de Comunicación Social. El 13 de julio de 2016 fue nombrado miembro de la Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede.