Carta pastoral de Mons. Francisco Cerro: Contra el hambre, contagia solidaridad

Manos Unidas, en sus siempre acertadas campañas, va al fondo de los problemas y los vive como retos, para dar solución desde el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia. Este año la campaña habla de tres realidades que nos afectan a todos siempre y más en este tiempo marcado por el virus Covid-19, de pandemia, de crisis económica y social.

1. El hambre. Desde que, en 1959, nació esta experiencia eclesial, como una acción puntual de mujeres de Acción Católica, entregadas y generosas que luego en 1960 organizaron y celebraron la primera Campaña contra el Hambre, hasta nuestros días, no ha dejado de tener actualidad el tema del hambre. Es un escándalo aceptado por todos. Muchos han “tirado la toalla”
pensando que no se puede hacer nada. Otro muchos pensamos que es mejor encender luces que maldecir la oscuridad.

Hay que salir de nuestra comodidad para ir al encuentro de los empobrecidos, de los hambrientos y sedientos, de los que viven en todas las periferias personales y geográficas, sin rumbo, para llevar “la Buena Noticia a los que sufren” y que se haga práctica, como nos recuerda Manos Unidas, con la solidaridad que pasa a través de nuestros bolsillos.

2. Contagia. ¿Qué tenemos que contagiar? Hemos de servir a los que contemplan horrorizados como la mayoría de las riquezas las disfrutan unos pocos, mientras la mayoría de la humanidad, el tercer y cuarto mundo, no tienen lo necesario para vivir, ni para sacar adelante lo que es básico para la subsistencia humana, donde hay hambre de comida, de subsistencia, de una
vivienda digna, de poder cultivar la tierra, de una cultura y un desarrollo que haga posible lo que tantas veces repite el Papa Francisco “otro mundo es posible” y tenemos que luchar por defender la causa de los empobrecidos, de los que sufren, de los hambrientos, que en estos momentos que vivimos esta pandemia aún son más vulnerables y están sufriendo más.

3. Solidaridad. Esto es lo que tenemos que contagiar. El Papa Francisco, pasará a la historia por la gran cantidad de actos y eventos realizados a favor de la Iglesia y de los hombres, como auténtico Pastor con el corazón lleno del Amor de Jesucristo. Pero sin lugar a dudas destacará su insistencia en el cuidado de la tierra con lo que significa de servicio a los más pobres y que recogió de una manera luminosa en Laudato Si y vuelve a nosotros en Fratelli Tutti. Nos ayuda a vivir en estos tiempos “recios” con la esperanza cierta de que el Señor no abandona a su pueblo y que con El y todos unidos saldremos de todas las crisis.

El Papa Francisco nos decía en el mensaje de la Jornada de la Paz 2021: “La encíclica Laudato si’ constata plenamente la interconexión de toda la realidad creada y destaca la necesidad de escuchar al mismo tiempo el clamor de los necesitados y el de la creación. De esta escucha atenta y constante puede surgir un cuidado eficaz de la tierra, nuestra casa común, y de los pobres. “

Contagiar solidaridad es apostar por denunciar todo aquello que va contra la humanidad y que hace que cada vez más una tierra herida y sin recursos por el pecado del hombre, afecte a los más pobres del planeta. Sin ese cuidado de la casa común, los más perjudicados son los más necesitados de pan, del agua, de salud. Solo contagiando solidaridad a través de Manos Unidas
podemos hacer un planeta más habitable y al servicio de la dignidad de las personas humanas, como desea nuestro Dios y Creador.

Animo a todas las parroquias, centros, instituciones, colegios, cofradías, movimientos… a sumarse a esta campaña de Manos Unidas, que cada vez es más actual porque cada vez son más las dificultades que vivimos.

Con mi oración.

+ Francisco Cerro Chaves
Arzobispo de Toledo
Primado de España

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 201 Articles
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.