La entrega a los vecinos de la parroquia San Martín de Porres

En la parroquia San Martín de Porres, en plena UVA (Unidad Vecinal de Absorción) de Hortaleza, en la ciudad de Madrid, aún quedan lotes de Navidad para los beneficiarios de Cáritas. Como ha sido pauta generalizada en la diócesis, la generosidad ha crecido al mismo ritmo que las necesidades. «Ahora viene mucha más gente», cuenta Juan Alcalde, el responsable de la Cáritas parroquial. En concreto, el doble que antes de la pandemia, y retomamos aquello que ya nos dijo en mayo, cuando habían pasado de entregar un viernes al mes a hacerlo tres, y se estaban pensando en ampliar a los cuatro porque se veían «ya muy forzados». Lo hicieron, y actualmente cada viernes, a lo largo de la mañana, se acercan a la parroquia cerca de 40 familias.

«Ayer todas las que vinieron al despacho eran nuevas», porque ahora también llegan empleados de empresas que han intentado aguantar el tipo hasta que la situación les ha obligado a echar el cierre. «Y los que siguen en ERTE, que ya veremos si vuelven a trabajar». Son gente del barrio «en situación muy precaria» que se suman a los que ya estaban fijos, muchos de ellos dedicados a la venta de chatarra, que también escasea ahora. «A ver, si la construcción está paralizada…», indica Alcalde.

La falta de chatarra la han acusado, y mucho, en casa de Gloria, originaria de Extremadura pero en el barrio desde que se casó, hace 25 años. Ahora, a sus 42, tiene cinco nietos, tres de los cuales viven con ella. Sara y Fany (en la imagen superior), tocan otra tecla: «Son muchos chatarreros, habrá unos 70». Estas dos amigas del barrio de toda la vida llevan tres o cuatro años acudiendo a San Martín de Porres; no tienen trabajo porque, dicen, «cuando nos ven cómo somos, gitanas, no nos quieren». Acuden a por sus alimentos pero también, a pesar de que la mayoría de los gitanos en la UVA son evangélicos, llevan a sus niños a actividades de la parroquia, como la fiesta de Reyes o del día de los Santos: «A ellos les gusta –dice Fany, con dos hijos de 6 y 5 años–, están con otros niños y como aquí todo el barrio es como una familia…».

San Martin de Porres feb21 800x400 6

Mucho más que dar alimentos

La entrega de alimentos es mucho más que eso. «Intentamos siempre dar una palabra y situarlos ante su parte espiritual», dice el responsable de Cáritas. «Si sabes que es Dios quien lleva tu vida todo es más fácil», les dicen. Y poco a poco se van abriendo, «hablan, lloran… Les ponemos frente a Jesucristo: “¡Si Dios te quiere y conoce todos tus sufrimientos!”».

Llegan al despacho «muy agobiados, muy flojos». En la última acogida atendieron a una chica joven con una hija de 2 años fruto de una relación en la que había sufrido maltrato. Les acabó contando que estaba de nuevo embarazada, de otro hombre, y que tenía miedo a que se reprodujeran los malos tratos. «Estaba en una situación de mucha debilidad psicológica, y la derivamos a la Fundación Madrina».

San Martin de Porres feb21 800x400 11

Los problemas económicos «les agobian mucho porque generan mucha inseguridad». En la cola del pasado viernes, 5 de febrero, espera Mayra, que acude con el mayor de sus tres hijos a recoger su carrito. Cuando estalló la pandemia, los señores para los que trabajaba en el servicio doméstico se trasladaron a una segunda residencia fuera de Madrid. Como le habían asegurado que en septiembre volverían, pidió un préstamo para que sus hijos pequeños pudieran seguir estudiando, que para ella es lo más importante: «No los admitieron en la pública y me cuesta 400 euros cada uno de sus módulos de FP, Audiovisuales y Anatomía Patológica». Pero sus empleadores han decidido no regresar a Madrid por el momento, el casero les ha subido el alquiler de su piso y en diciembre estuvo toda la familia confinada por coronavirus. «Esta semana me han ofrecido un trabajo: 500 euros al mes por jornada completa en un chalé de tres plantas en Pozuelo», se queja. «Siento pena y rabia».

Más suerte ha tenido María, que ha podido saldar la deuda contraída por el alquiler de su habitación en pleno confinamiento. Llegó de Colombia a España dos meses antes de que estallara la pandemia y ahora ha recuperado sus horas como empleada del hogar en la misma casa en la que trabajaba «y he cogido otra en Embajadores». También ha conseguido un trabajito por horas Clara –en una distribuidora de cosméticos a domicilio–, que ha acudido con su madre y otros dos hermanos. «Son unos ingresos extra, entre 30 y 40 euros», una ayuda para esta familia de seis (padre, madre y cuatro hijos jóvenes), todos en el paro «desde antes de la pandemia».

San Martin de Porres feb21 800x400 10

Catequesis que han rejuvenecido a la parroquia

Las actividades organizadas en la parroquia para los chavales es lo que ha cambiado el color de este barrio en los últimos años. Una ingente actividad catequética que comenzó hace ocho años cuando el párroco, Jorge Pablo Langley, recibió la ayuda de tres comunidades neocatecumenales que se desplazaron allí en misión, y que empezaron a organizar, entre otros, campamentos de verano.

A estos campamentos ha apuntado Angélica al mayor de sus cuatro hijos. Lleva cuatro años recibiendo ayuda en la parroquia, desde que su marido, que había hecho un curso de Cáritas de logística, se quedó sin trabajo. Ahora, montado por su cuenta, «lo que nos fastidió de verdad fue la nieve»: Filomena impidió que saliera esos días al reparto. Con el carrito que llena en Cáritas cada mes «nos apañamos un montón», sobre todo con la leche, que sus hijos «toman como becerrillos».

San Martin de Porres feb21 800x400 7

Y también con toda la ayuda que le proporcionan desde la parroquia, incluido el refuerzo escolar para sus hijos y las catequesis. En San Martín de Porres, cuenta el responsable de Cáritas, hay actualmente 60 chavales en pastoral de Confirmación. De las tres comunidades neocatecumenales iniciales han pasado a seis en estos últimos años; la quinta, de la que son responsables Alcalde y su mujer, está formada por más de 30 chicos de entre 14 y 17 años.

«La comunidad se hace cuerpo cuando conoces el sufrimiento de los demás», cuenta. Y en los jóvenes, «cuando empiezas a rascar, sale este sufrimiento y todas las luchas que tienen con la pornografía, el alcohol, la droga…». Esta última muy presente en un barrio que vio cómo en los 80 se perdía una generación entera, y al que ha vuelto el trapicheo en estos tiempos complicados. «Cuando todo esto empieza a salir, ellos mismo se liberan y comienza el proceso de sanación».

Este año, las catequesis de adultos empezaban en enero, pero la situación actual les ha llevado a posponerlas a abril. Sin embargo, tendrán una primera sesión este jueves, 11 de febrero, «para dar una palabra de ánimo de parte del Señor».

San Martin de Porres feb21 800x400 5

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 43556 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).