Carta pastoral de Mons. Salvador Giménez: Manos Unidas y la Virgen de Lourdes

Queridos diocesanos:

Es satisfactorio sumarme a la campaña anual de MANOS UNIDAS, organización de la Iglesia católica para el desarrollo de los pueblos. Durante todo el año los responsables de esta institución nos recuerdan las carencias de muchas comunidades del llamado Tercer Mundo y las posibilidades que tenemos para ayudarles con muchos proyectos de desarrollo integral. Pero es en el segundo domingo de febrero y los días anteriores cuando centran la atención de la campaña. Colectas en las parroquias, peticiones en los colegios y en las mismas calles, viernes de cenas solidarias o de ayuno voluntario en diversos locales… todo alrededor del domingo, 14 de febrero.

Desde los años sesenta del pasado siglo llevan recordando, inicialmente las mujeres de Acción Católica y más tarde ampliado a otros muchos voluntarios, que es posible trasladar la ayuda que necesitan a diversos pueblos de la tierra. Y también que fomentar la fraternidad es una exigencia del evangelio. Que la preocupación por los más desfavorecidos es un mandato del Señor. Que la lucha contra el egoísmo y la acumulación de bienes permite la apertura del corazón a la universalidad. Que no es razón suficiente atender sólo a los “nuestros”, a los que conviven con nosotros, aun sabiendo que hay saturación de necesidades y de peticiones.

La campaña contra el hambre en el mundo es una iniciativa singular, de corte no gubernamental y soportada prácticamente con voluntarios, que ha gozado de gran reconocimiento social y ha generado muchas adhesiones. La experiencia de los años pasados ha llevado a una mayor profesionalización en la concesión de las ayudas consiguiendo que más del 90% de las donaciones lleguen directamente a los necesitados y potenciando proyectos de desarrollo integral que superan el mero reparto de alimentos. Son ayudas con gran transparencia informativa inicial, con la comprobación de las pertinentes realizaciones y con la evaluación concreta de los resultados, que los dan a conocer a la sociedad en general y al resto de las instituciones y grupos de apoyo.

Os pido a todos la debida colaboración para hacer realidad la caridad cristiana que llega a los rincones más lejanos y pobres de nuestro mundo. Necesita MANOS UNIDAS y, en concreto, la delegación diocesana de Lleida, no sólo la ayuda material sino personas que dispongan de tiempo y sensibilidad para ampliar el radio de acción de esta benéfica iniciativa. Muchos se preguntan cómo pueden ser más útiles a sus hermanos; aquí tenéis una hermosa posibilidad. Para los cristianos es, además, una obligación vincularnos con acciones que actualicen y concreten el amor de Jesucristo a todos, sin importar fronteras o divisiones convencionales históricas.

La campaña de este año es muy expresiva para estos momentos tan duros que nos toca vivir: CONTAGIA SOLIDARIDAD PARA TERMINAR CON EL HAMBRE. Nos proponen para nuestra diócesis un proyecto concreto situado en el país centroamericano de El Salvador, en los municipios rurales de San Gerardo y Nuevo Edén de San Juan. Trata de atender a jóvenes agricultores, una especie de escuela de capacitación agraria, para que les permita ayudar al desarrollo social del conjunto.

El próximo viernes, 12 de febrero, es el día del ayuno voluntario, cercano a la fiesta de la Virgen de Lourdes. No encontramos mejor motivo que poner en sus manos los proyectos para los más pobres que, unidos a las peticiones por los enfermos e impedidos, hacen un apreciado conjunto a los ojos del Señor que cuida siempre de los últimos. Sabemos de las limitaciones físicas actuales pero eso no disminuirá nuestra voluntad de ayuda a los semejantes.

Con mi bendición y afecto.

+Salvador Giménez,

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
Acerca de Mons. Salvador Giménez Valls 225 Articles
Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.