Carta pastoral de Mons. Josep Àngel Saiz Meneses: Fraternidad en un mundo herido

El próximo día dos de febrero celebraremos la XXV Jornada de la Vida Consagrada, que tiene como lema «La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido». El lema se hace eco de la condición herida tanto del ser humano como de la creación entera, y por otro lado, de la vocación y misión de las personas consagradas en la Iglesia y en la sociedad, que han de ser signo visible de la cercanía de Dios con cada persona. Todo ello desde la perspectiva de la parábola del buen samaritano, que enseña que debemos convertirnos en prójimos de todos, incluso de los enemigos. Ser prójimo significa cumplir el mandamiento del amor con todas las personas, sobre todo con las más vulnerables y heridas que encontramos en el camino.

La parábola del buen samaritano ha de ser nuestro criterio de comportamiento, y muestra claramente la universalidad del amor que se debe ofrecer al necesitado,  sea quien sea, sin importar de dónde venga. Mi prójimo es cualquiera que tenga necesidad de mí y al que yo pueda ayudar. De este modo, se universaliza el concepto de prójimo, pero a la vez permanece concreto. Aunque se extienda a todos los seres humanos, el amor al prójimo no se diluye en una actitud genérica y abstracta, poco exigente en sí misma, sino que requiere un compromiso práctico en el tiempo y en el espacio, en el momento presente y en el lugar en que vivo. Este es el criterio de comportamiento y la medida que nos propone Jesús: la universalidad del amor que se dirige a todo hermano necesitado, quienquiera que sea.

Los Padres de la Iglesia han interpretado esta parábola desde una perspectiva cristológica. El camino de Jerusalén a Jericó aparece como imagen de la historia universal; el hombre que yace medio muerto al borde del camino es imagen de la humanidad, herida por el pecado, y Nuestro Señor Jesucristo es el Buen Samaritano. Como señala la constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Ecuménico Vaticano II sobre la Iglesia en el mundo actual, Jesucristo “con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de los nuestros, semejante en todo a nosotros, excepto en el pecado”(GS 22).

Jesucristo es solidario con el género humano: experimentó el sufrimiento, el cansancio, el hambre y la sed; experimentó también los sentimientos humanos de alegría, tristeza, indignación, admiración, y sobre todo, el amor. Los Evangelios relatan sobre todo su amor a los demás, hasta dar la vida. Manifiesta su solidaridad en primer lugar por el hecho de la encarnación, compartiendo nuestra condición humana, haciéndose hombre como nosotros. Este amor solidario está presente en toda su vida terrena, se manifiesta particularmente con los que sufren, con los cansados y agobiados, y se expresará de manera especial con su sacrificio redentor en la cruz. Es el buen samaritano que viene a salvar, a curar, a llenar de vida.

Los miembros de la Vida Consagrada hacen presente al Señor en medio del mundo y conocen las luchas y los sufrimientos de la vida en carne propia y ajena. Aprenden en la escuela de Cristo buen samaritano: rezan, recorren caminos de  vida común, de misión compartida, eligen la pobreza y la sencillez del Señor. En su corazón contemplativo y activo son profecía de fraternidad. Son hombres y mujeres que se acercan al borde del camino en el rincón desconocido de una barriada, en el coro de un monasterio, en el corazón de residencias, hospitales y escuelas, y se convierten en aceite y vino para las heridas del mundo, especialmente de los más necesitados. Damos gracias a Dios por ellos, y les damos gracias a ellos por su ejemplo de fraternidad y de compromiso en nuestra diócesis.

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.