Carta pastoral de Mons. Francisco Cerro Chaves: San José del Evangelio, ruega por nosotros

Año de San José en nuestra Archidiócesis

El pasado 8 de diciembre el Papa Francisco convocó un “Año de San José” con motivo del 150 aniversario de la proclamación por parte del Beato Pío IX de San José como patrono de la Iglesia Universal.

Unos días antes os enviaba una carta en la que hacía memoria de este acontecimiento eclesial ofreciendo unas claves
para que nos ayudaran a la contemplación e imitación de San José tal como nos lo presenta el Evangelio.

Ahora, con motivo de la preciosa iniciativa del Papa Francisco con este “Año de San José” quería invitar a toda la archidiócesis a poner la figura e intercesión del “Custodio del Redentor” en el corazón de nuestra vida diocesana.

La convocatoria del Santo Padre se realiza en medio del curso pastoral ya programado y con el año jubilar de Guadalupe
que también estamos celebrando en nuestra archidiócesis.

Mi deseo, por tanto, no es tanto ofrecer más actividades sino el de animar a que el modelo y la intercesión de San José
acompañe espiritualmente toda la pastoral de nuestra archidiócesis, en las parroquias, movimientos apostólicos, delegaciones
diocesanas…

Para ello os invito especialmente a leer y reflexionar en vuestras comunidades religiosas, parroquias, familias y movimientos
y asociaciones con la carta Apostólica del Papa “Patris Corde”. En esta carta encontramos todo un programa de vida, siguiendo
el ejemplo de San José, para nuestra misión como cristianos en este momento de la historia que nos ha tocado vivir.

También a través de la Penitenciaria Apostólica se nos han propuestos múltiples caminos a través de los cuales podemos
beneficiarnos, tanto nosotros como las almas de purgatorio, del “canal de gracia” que la Iglesia ofrece para este Año de San José.

Para comprender el significado de un Año dedicado a San José os invito a poner la mirada en la imagen colosal del cuadro
del Greco “San José y el Niño” que se conserva en la capilla dedicada al Santo en nuestra ciudad. Contemplando este bellísimo cuadro se nos presentan tres aspectos sobre el Custodio del Redentor que pueden llenar de sentido espiritual las diversas
propuestas que por parte del Papa se nos ofrecen para este año de gracia. Os ofrezco también, junto a esta contemplación, unos
signos concretos para ayudaros a vivir este Año de San José en nuestra archidiócesis:

1.- San José aparece como caminante, lleva en su mano derecha un largo bastón que, parece servir al tiempo de bastón
de caminante y de cayado o báculo pastoral. San José sabe de caminos. El camino que recorrió en el evangelio fue junto a María
el camino de la fe. Nos dice Mateo que fue “hombre justo”. Y “justo” como dice San Pablo es “el que vive de la fe”. El “creyó
contra toda esperanza” en medio de las pruebas y dificultades que le salieron al paso, obedeciendo con docilidad y premura a
la palabra del Señor que le habló principalmente en los sueños. San José camina con nosotros y como nosotros en medio de
las pruebas y dificultades de la vida. Y además sale al paso de todos aquellos que en la encrucijada de la historia se encuentran
solos o afligidos; por el sufrimiento, las carencias espirituales o materiales.

San José como “maestro de la vida interior” se hace encontradizo en nuestro caminar diario. La Penitenciaria Apostólica
nos invita a que caminemos con San José en nuestra vida ordinaria: ofreciendo nuestro trabajo y actividades diarias al Santo
Patriarca, rezando alguna oración aprobada a San José durante el día, meditando treinta minutos el Padrenuestro, dedicando
un día de retiro a considerar algún pasaje evangélico de la vida de San José, especialmente los 19 de cada mes.

La preocupación por los pobres y necesitados, a los que San José nos invita a acompañar, la podemos expresar realizando alguna obra de misericordia espiritual o corporal mediante la que también nos podremos beneficiar de la indulgencia “jubilar”.

(Sigue…

+ Francisco Cerro Chaves

Arzobispo de Toledo

Primado de España

 

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 191 Articles
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.