Carta pastoral de Mons. Carlos Escribano Subías: Domingo de la Palabra de Dios

El 30 de septiembre de 2019, memoria litúrgica de san Jerónimo, el papa Francisco rubricó la carta apostólica Aperuit Illis con la que instituyó el ‘Domingo de la Palabra de Dios’ para que se celebre todos los años en toda la Iglesia el tercer domingo del Tiempo Ordinario.

El Vaticano II dio un gran impulso al redescubrimiento de la Palabra de Dios con la constitución dogmática Dei Verbum. En aquellas páginas, los padres conciliares nos muestran con claridad la naturaleza de la Sagrada Escritura, su transmisión de generación en generación (cap. II), su inspiración divina (cap. III) que abarca el Antiguo y el Nuevo Testamento (capítulos IV y V) y su importancia para la vida de la Iglesia (cap. VI). En los últimos años los sucesivos pontífices, nos han  recordado la importancia de la Palabra de Dios que debe estar siempre en el centro de la vida y la misión de la Iglesia. Baste recordar la propuesta de san Juan Pablo II en la Tertio Millenio Adveniente (36), del papa Benedicto XVI a la luz del Sínodo de los Obispos de 2008 (cfr. Verbum Domini, 73) y, más recientemente, del propio papa Francisco en Evangelii Gaudium (174).

En este contexto, el papa Francisco escribe su carta Aperuit Illis, enraizando su reflexión y su propuesta, en el Jubileo de la misericordia: “Tras la conclusión del Jubileo extraordinario de la misericordia, pedí que se pensara en «un domingo completamente dedicado a la Palabra de Dios, para comprender la riqueza inagotable que proviene de ese diálogo constante de Dios con su pueblo» (Misericordia et misera, 7)” (Aperuit Illis, 2). La propuesta de la celebración de este domingo, dedicado a la Palabra de Dios, evoca por su importancia y arraigo en el Pueblo de Dios, al del Corpus Christi, dedicado a la Eucaristía. Palabra de Dios y Eucaristía están íntimamente unidas en la vida de la Iglesia, y una y otra se convierten en el fundamento de la misión de la Iglesia.

El hecho de que la celebración del mismo, sea el III Domingo del Tiempo Ordinario, tiene para el papa Francisco, una clara dimensión ecuménica. “Este Domingo de la Palabra de Dios se colocará en un momento oportuno de ese periodo del año, en el que estamos invitados a fortalecer los lazos con los judíos y a rezar por la unidad de los cristianos. No se trata de una mera coincidencia temporal: celebrar el Domingo de la Palabra de Dios expresa un valor ecuménico, porque la Sagrada Escritura indica a los que se ponen en actitud de escucha el camino a seguir para llegar a una auténtica y sólida unidad”. (Aperuit Illis, 3).

Os animo a vivir con intensidad este Domingo de la Palabra de Dios, apreciando agradecidos el don tan grande que el Señor nos ha entregado con su Palabra, con el compromiso de vivirlo cada día y la responsabilidad de testimoniarlo con coherencia.

+ Carlos Escribano Subías

Arzobispo de Zaragoza

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.