Carta pastoral de Mons. Manuel Herrero: 2021: un Año Nuevo para construir la Paz

El 1 de enero es, en la Iglesia, la Jornada Mundial de la Paz. Fue establecida por el papa san Pablo VI en 1968 como presagio y promesa para cada año. Cada año el papa envía un mensaje a todos los hombres, no únicamente a los políticos y legisladores, también a ti y a mí, a todos, con un lema. Este año el lema del mensaje del papa Francisco es “LA CULTURA DEL CUIDADO COMO CAMINO DE PAZ”.

Dice el papa: «El año 2020 se caracterizó por la gran crisis sanitaria del Covid-19, que se ha convertido en un fenómeno multisectorial y mundial, que agrava las crisis fuertemente interrelacionadas, como la climática, alimentaria, económica y migratoria, y causa sufrimientos y penurias. Pienso, en primer lugar, en los que han perdido un familiar o un ser querido, pero también en los que se han quedado sin trabajo. Recuerdo especialmente a los médicos, enfermeros, farmacéuticos, investigadores, voluntarios, capellanes y personal de los hospitales u centros de salud, que han esforzado y siguen haciéndolo, con gran dedicación y sacrificio, hasta el punto de que algunos de ellos han fallecido procurando estar cerca de los enfermos, aliviar su sufrimiento o salvar sus vidas. Al rendir homenaje a estas personas, renuevo mi llamamiento a los responsables políticos y al sector privado para que adopten las medidas adeudadas a fin de garantizar el acceso a las vacunas contra el Covid-19 y a las tecnologías esencial necesarias para prestar atención a los enfermos y a los más pobres y frágiles… Estos y otros eventos que han marcado el camino de la humanidad en el último año, nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad. Por eso he elegido como tema de este mensaje: LA CULTURA DEL CUIDADO COMO CAMINO DE PAZ. Cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación, que suele prevalecer hoy en día» (Mensaje 1).

¿En qué fundamentar esta cultura del cuidado? El papa recuerda que Dios Creador, en el génesis, manifiesta su proyecto de cuidado y custodia del “jardín” y cómo los hombres, desde el principio tenemos una vocación de cultivar y cuidar la casa común y a los hermanos. Caín dice: ¿Acaso yo soy guardián de mi hermano? (Gen 4,9). Sí, lo somos. Dios se presenta como el que cuida de Adán y Eva e incluso del asesino Caín porque le pone una señal para que todos respeten su vida. En Israel habrá dos instituciones que tienen como fin el restablecer el orden social y el cuidado de los pobres. El sábado y el jubileo.

Jesús, su vida y ministerio, encarna el punto culminante de la revelación del amor del Padre que cuida de la humanidad. En la sinagoga de Nazaret, (Lc 4,18), manifiesta que viene a dar la buena noticia a los pobres, la libertad a los cautivos, la vista a los ciegos… Nosotros, los cristianos somos invitados a seguir el ministerio de Jesús. A lo largo de los siglos se ha preocupado de la caridad hacia todos, haciéndose cargo especialmente de los pobres y frágiles. Multitud de instituciones como el diaconado así lo certifican aún hoy. La DSI es la «gramática del cuidado: la promoción de la dignidad de toda persona, la solidaridad con los pobres e indefensos, la preocupación por el bien común y la salvaguarda de la creación» (6). Estos principios deben ser la “brújula” para dar un rumbo realmente humano. Esta brújula permitiría apreciar el valor y la dignidad de cada apersona, actuar junto y en solidaridad por el bien común, aliviando a los que sufren a causa de la pobreza, la enfermedad, la esclavitud, la discriminación y los conflictos. Esta es la brújula que nos debe guiar a convertirnos en profetas y testigos de la cultura del cuidado para superar tantas desigualdades sociales. «Y esto será posible sólo con un fuerte y amplio protagonismo de las mujeres, en la familia y en todos los ámbitos sociales, políticos institucionales» (7).

En la programación de nuestra Diócesis de Palencia se nos recuerda que estos tiempos son tiempos de crear y de cuidar. Cuidar la persona entera, el cuerpo y el alma, la psique, la dimensión espiritual, la vida cristiana, la vida esponsal y familiar, la relación con los amigos, la vida comunitaria en la misma Iglesia y en la sociedad, cuidar a los pobres, a los niños, a los que están solos, a los ancianos, a los parados, a los jóvenes, a la naturaleza y el medio ambiente, la educación en estos valores… y esto con cosas sencillas que están a nuestro alcance, como dar los buenos días, una sonrisa, preocuparse por cómo están, hacer pequeños favores que son muy grandes, expresar la afectividad, poniéndonos en su lugar y tratándoles como nos gustaría que nos tratasen a nosotros, ser amables, en definitiva, amando de verdad como Jesús nos acoge y se preocupa por nosotros.

¡Feliz año 2021 y a cuidarnos unos a otros!

+ Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA.

Obispo de Palencia

Mons. Manuel Herrero Fernández
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Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA, nació el 17 de enero de 1947 en Serdio-Val de San Vicente, (Cantabria). Ingresó en el Seminario Menor “San Agustín” de Palencia. Estudió Filosofía y Teología en el Monasterio Agustino de “Santa María de la Vid” (Burgos), en el “Estudio Teológico Agustiniano” de Valladolid y en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid). Obtuvo el Bachillerato en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) y la Licenciatura en Teología Pastoral por la Universidad Pontificia de Salamanca, sede de Madrid. Hizo Profesión Solemne el 25 de octubre de 1967, siendo miembro de la Orden Agustina, Provincia del “Santísimo Nombre de Jesús de España”. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1970, por el entonces Obispo de Palencia, Mons. Anastasio Granados. Ha desempeñado los siguientes cargos: • Formador en el Colegio Seminario Agustino de Palencia. • En Madrid: Director Espiritual del “Colegio Nuestra Sra. del Buen Consejo”; Párroco de “Ntra. Sra. de la Esperanza”; Delegado del Vicario de Religiosas; Prior de la Comunidad de “Santa Ana y La Esperanza”; Arcipreste de “Ntra. Sra. de la Merced”; Profesor de Pastoral en los Centros Teológicos agustinos de El Escorial y de Los Negrales; Vicario Parroquial de “San Manuel y San Benito”. • En Santander: Primer Párroco de “San Agustín”; Delegado Episcopal de “Caritas y Acción Social”; Profesor del Seminario Diocesano de Monte Corbán; Delegado Episcopal de Vida Consagrada; Vicario General de Pastoral; Párroco de “San Agustín”; del 22 de diciembre de 2014 hasta el 30 de mayo de 2015 Administrador Diocesano de Santander durante la sede vacante; Profesor del Instituto Teológico de Monte Corbán, Vicario General y Moderador de la curia de la diócesis desde 2002, y párroco de “Ntra. Sra. del Carmen” desde 2014. El 26 de abril de 2016 fue nombrado Obispo de Palencia por el Papa Francisco y el 18 de junio del mismo año fue ordenado Obispo e inició su Ministerio Episcopal en la Sede palentina.