Carta pastoral de Mons. Joan-Enric Vives: Iniciamos un nuevo año de gracia

¡Feliz Año Nuevo a todos! Abrimos una nueva página de nuestra historia personal y de la historia de la humanidad, y por la fe, sabemos que Dios camina con nosotros, porque Él es el Señor de la historia. Siempre estamos en sus manos de Padre. Démosle gracias a Dios por la vida que nos ha concedido, por las personas buenas que han marcado nuestra existencia hasta ahora, y pidámosle su sabiduría y su gracia para poder vivir responsablemente cada instante del nuevo año con fe, con esperanza y con caridad. Cada día el Señor se nos hará encontradizo, cada día vendrá a buscarnos y cada día encaminará nuestros pasos por el camino de la paz. Que Él sea alabado, y que llegue cuando llegue el momento de partir, que Él nos lleve a la vida para siempre, que es estar con Él. Mientras vivimos en este mundo, aprovechemos el tiempo de gracia que se nos concede para hacer el bien y para esperar la venida del Señor con toda confianza.

Estamos en tiempo de pandemia, y llega la vacunación y la posibilidad de vencer este gran desafío que la humanidad está viviendo y que toca a todo el mundo. Cuando se vive con la posibilidad de enfermar, o en medio de preocupaciones económicas fuertes, o nos sentimos agobiados por el peso de los problemas, o no tenemos fuerzas, o pasamos por alguna cruz… parece que perdemos el aliento de la esperanza. Pero nos conviene que nos lo digamos unos a otros: vale la pena creer y vale la pena esperar. El Señor está cerca de nosotros para defendernos y protegernos. La confianza es el secreto del verdadero amor a Dios y el próximo. Ayudémonos a mantener viva la esperanza, esta humilde y débil virtud (Ch. Péguy) que une la fe y la caridad en un solo vínculo luminoso y que nos hace vivir cada día con nuevo ánimo. Lo necesitamos todos, pero especialmente los que más sufren o viven en la oscuridad.

Dios en Cristo nos abre una esperanza muy grande, inmensa, de salvación y de vida, una vida que no morirá jamás. Ya nada nos puede dar miedo; «nada nos podrá separar del amor de Dios revelado en Cristo» (Rm 8,39). Tenemos que aprender a esperarlo todo de Dios, porque nunca sabemos bastante de esperar. Ni tampoco de confiar. Todo nos lo quisiéramos hacer solos, sin necesitar de nada ni de nadie; posiblemente ni de Dios… Esta pandemia nos ha mostrado la debilidad humana y nos ha hecho aprender a confiar más en Dios y más en las personas que tenemos a nuestro alrededor, porque dependemos de ellos. Podemos aprender a ver más lo que nos une que lo que nos separa. A valorar los esfuerzos que seguramente están haciendo los demás. A agradecerles lo que nos dan, con naturalidad, pero con ternura. A aprender a disfrutar de la vida que Dios nos regala por pura gracia suya, ahora que comenzamos un año más, el 2021.

Estamos siempre en tiempo de gracia y de perdón, porque Dios con su encarnación ha llenado todos los rincones de nuestra existencia con su presencia y su amor: es el gran mensaje del tiempo litúrgico de la Navidad. De alguna manera, cada día es una nueva presencia. Así lo hemos de vivir: la naturaleza, los acontecimientos históricos, las personas que amamos, los necesitados, la gente que nos rodea y cada uno de nosotros, somos realmente la presencia de Dios que se ha hecho hombre en Jesús de Nazaret. Todo ha quedado restaurado. «Todo es gracia». ¡Os deseo a todos un Año Nuevo lleno de bendición y de paz!

+Joan-Enric Vives, Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).