Carta pastoral de Mons. Celso Morga: Dios nace

Queridos fieles: Se acerca la Navidad. Se acercan las fiestas del misterio de la Navidad y la alegría parece asomarse a nuestra vida como un regalo inmerecido, que, de alguna forma, se extiende a toda la humanidad, incluso a aquellos que todavía no han oído hablar de Jesús.

Cada vez que contemplamos al Hijo de Dios, nacido en Belén de María Virgen, el corazón se nos llena de alegría. Lo celebramos cada año, lo vivimos en la liturgia y en familia con nuestros familiares y amigos, pero nunca acabamos de comprenderlo del todo. Lo contemplamos aceptando el misterio por la fe. Como dice san Juan Crisóstomo: “Vemos que Jesús ha salido de nosotros y de nuestra sustancia humana y que ha nacido de Madre virgen; pero no entendemos cómo puede haberse realizado ese prodigio. No nos cansemos intentando descubrirlo: aceptemos más bien con humildad lo que Dios nos ha revelado, sin escudriñar con curiosidad en lo que Dios nos tiene escondido. Así, con este acatamiento, sabremos comprender y amar, y el misterio será para nosotros una enseñanza esplendida, más convincente que cualquier razonamiento humano” (In Math., hom. 4,3).

Y, ¿cuál es esa enseñanza espléndida del misterio de la Navidad? Que Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre. Como dice san Lucas: “mientras estaban allí, se le cumplieron a María los días del alumbramiento y dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue” (Lc 2,6-7). Unos sencillos y pobres pastores fueron, después de María y José, los primeros testigos del acontecimiento, pero en esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo. Como nos dice el mismo san Lucas: “había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el ángel del Señor, la gloria del Señor los envolvió en su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: ´no temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor´” (Lc 2,8-10).

¡Os deseo de corazón una feliz Navidad! Con la presencia este año de san José, en este año dedicado a él por el Santo Padre Francisco. Cuando el Ángel reveló a san José el misterio de la Navidad lo aceptó plenamente y a este misterio permaneció fiel hasta su muerte. Aceptó plenamente su misión. Así también nosotros: que aceptemos lo que Dios quiere de cada una, de cada uno.

+ Celso Morga Iruzubieta

Arzobispo de Mérida-Badajoz

Mons. Celso Morga Iruzubieta
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Mons. Celso Morga Iruzubieta nació en Huércanos, La Rioja, el 28 de enero de 1948. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Logroño y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1972. Posteriormente, cursó la licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra, donde obtuvo el Doctorado en 1978.morga_iruzubieta_celso Más tarde desarrolló su labor pastoral en diversas parroquias de La Rioja y fue vicario judicial adjunto del Tribunal Diocesano entre 1974 y 1980. Ese año se trasladó a Córdoba (Argentina) para impartir la docencia de Derecho Canónico en el Seminario Archidiocesano. También ejerció de juez en el Tribunal Eclesiástico y de capellán de un colegio religioso. A su regreso a España en 1984, le nombraron párroco de San Miguel, en Logroño, y en 1987 fue llamado a Roma para trabajar en la Congregación para el Clero, el dicasterio vaticano que se ocupa de los asuntos que se refieren a la vida y ministerio de 400.000 sacerdotes católicos en todo el mundo. Allí ha trabajado de jefe de Sección y, desde noviembre de 2009, de subsecretario, cargo que ha ocupado hasta su nombramiento de secretario y Arzobispo titular de Alba Marítima, siendo ordenado obispo por el Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el día 5 de febrero de 2011. Además de su responsabilidad en la Curia Romana, Mons. Celso Morga ha desarrollado una intensa labor pastoral en diversas parroquias de la capital italiana, entre ellas la parroquia de los Santos Protomártires Romanos. Es autor de algunos libros de teología espiritual y ha publicado varios trabajos sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes, en L’Osservatore Romano y otras revistas. En la Conferencia Episcopal Española es miembro, desde noviembre de 2014, de la Comisión Episcopal del Clero.