Antonio Vincente González Suárez, figura actual en medio de la pandemia

La diócesis de Canarias ha recibido con “gran alegría” la autorización por parte del papa Francisco del Decreto que reconoce las virtudes heroicas del Siervo de Dios Antonio Vincente González Suárez, sacerdote diocesano. El obispo de Canarias, Mons. José Mazuelos: “El futuro Venerable nos habla también a nosotros en este tiempo de crisis sanitaria”.

“Su figura de sacerdote entregado es actual en medio de esta pandemia que estamos viviendo y nos anima todos a seguir dando y ayudando, siendo generosos con los enfermos, siendo generosos con los pobres”: es el comentario del Monseñor José Mazuelos, Obispo de Canarias, después de que la Congregación para las Causas de los Santos difundiera ayer la noticia de los nuevos decretos autorizados por el papa Francisco concernientes un Beato y siete Venerables, entre los que se encuentra el sacerdote canario Antonio Vicente González Suárez.  Una noticia que ha sido “una gran alegría para todos nosotros, para toda nuestra diócesis”, agrega monseñor Mazuelos, destacando del futuro Venerable, “la dedicación del joven sacerdote de 35 años que murió ayudando a los pobres y a los enfermos, en plena epidemia de cólera”.

El obispo de Canarias recuerda además que Antonio Vicente González Suarez “abrió también una casa para acoger a las personas enfermas y ahí dio su vida por amor a Jesucristo y por amor a los pobres y a los enfermos: esa es su fuerza”, asegura.

“Lo importante – concluye – es ver eso: un sacerdote joven, que no tiene miedo a acoger a los más pobres, a los enfermos y al final morir por la transmisión del cólera». «Es una figura única y nos alegra que la Iglesia le haya reconocido como Venerable y esperemos que pronto podamos recibirlo como Beato”.

(Cecilia Mutual – Ciudad del Vaticano, vaticannews.va)

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 44270 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).