Carta pastoral de Mons. Casimiro López Llorente: Siempre habrá Navidad

Navidad está a las puertas. Muchos se preguntan cómo será este año la Navidad a causa de la pandemia del Covid-19. Porque sigue habiendo muchas personas contagiadas y fallecidas a causa del virus; el futuro laboral y económico es incierto; hay miedo y desesperanza; vivimos en estado de alarma, con restricción de movimientos y medidas sanitarias a observar; estará limitado el número en las reuniones familiares y sociales. Nuestra forma de vivir, celebrar y festejar la Navidad este año será distinta.

Pero lo que no cambiará es el misterio de fe, que celebramos cada año en Navidad; sucedió hace más de dos mil años, pero permanece para siempre. Dios ha nacido en Belén, ha entrado en nuestra historia humana, se ha hecho uno de los nuestros. El Niño, que nace, es el Emmanuel, Dios-con-nosotros; y se ha quedado para siempre con nosotros. Por eso siempre, también este año, habrá Navidad. Y la situación causada por el Covid-19 nos puede ayudar a centrarnos en lo fundamental.

En Navidad resuena el anuncio del ángel a los pastores. “Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor” (Lc 2,10-11). Este es el centro y esta es la buena noticia de la Navidad, la razón más profunda de nuestra alegría navideña, que es motivo de nuestra esperanza, siempre y más, si cabe, en estos momentos de obscuridad. Como los pastores escuchamos con estupor este anuncio y acudimos con gozo al belén a contemplar este misterio de salvación: el Hijo de Dios se hace carne y acampa entre nosotros; es Dios-con-nosotros. Dios se hace hombre para hacernos partícipes de su misma vida divina y de su gloria eterna.

Ese Niño es el Mesías esperado, es la luz para el pueblo que camina en tinieblas (cf. Is 9, 1). Al pueblo oprimido y doliente se le apareció “una gran luz”. Es la luz de la nueva creación. En Jesús, la luz originaria vuelve a resplandecer para la humanidad y despeja las tinieblas del mal, del pecado y de la muerte. La luz radiante de Dios aparece en el horizonte de la historia para proponer a los hombres un nuevo futuro de esperanza, de amor y de fraternidad universal, basado en el perdón, la reconciliación y la solidaridad. Es la luz divina que da valor, dignidad y sentido a la vida de todo ser humano y de toda la creación; sin ella todo estaría desolado; nada tendría sentido. También en estos momentos de pandemia, nace Dios, hay Navidad. Dios nunca nos abandona. Para todos, mi deseo de una feliz y santa Navidad.

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

Mons. Casimiro Lopez Llorente
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Nació en el Burgo de Osma (Soria) el 10 de noviembre de 1950. Cursó los estudios clásicos y de filosofía en el Seminario Diocesano de Osma-Soria. Fue ordenado sacerdote en la Catedral de El Burgo de Osma el 6 de abril de 1975. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y en 1979 la Licenciatura en Derecho Canónico en el Kanonistisches Institut de la Ludwig-Maximilians Universität de Munich (Alemania). En la misma Universidad realizó los cursos para el doctorado en Derecho Canónico. El 2 de febrero de 2001 fue nombrado Obispo de Zamora. Recibió la Ordenación episcopal el 25 de marzo de 2001. En la Conferencia Episcopal es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos y Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis.